Los integrantes de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) violaron al menos cinco derechos de la reportera Citlali Granados, al acorrarla y pedirle que borrara las fotos que tomó como parte de la cobertura hacía este sábado al movimiento magisterial.
De acuerdo con el quinto visitador de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Édgar Corzo Sosa, los agremiados afectaron la integridad personal de la comunicadora en su vertiente psicológica y física (aunque faltan los estudios clínicos relacionados con su embarazo de siete meses).
Además, violaron su derecho a la propiedad, a la libertad de expresión en su ejercicio periodístico y a la procuración de justicia.
Corzo Sosa explicó que si bien la CNDH ya tuvo contacto con la comunicadora, corresponde a la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca iniciar la queja y hacer el análisis del caso.
“Ellos (la Defensoría) tendrá que hacer los análisis correspondientes, así como cuáles son las autoridades, a quiénes van a pedir los informes y, en su momento, después de instruir la queja, emitir la resolución correspondiente”, detalló el visitador, en entrevista para La Razón.
“Lo que nosotros hicimos inmediatamente fue ponernos en comunicación con ella y ofrecerle atención y asesoría necesaria para lo que ella dispusiera y presentara la denuncia correspondiente”.
Reiteró la exigencia a las autoridades para que encuentren a los responsables pero sobre todo para que brinden la atención médica que requiera la víctima porque “presentó problemas de salud y la obligaron a guardar reposo”.
Asimismo, adelantó que la Comisión “actuará con una recomendación a la autoridad competente, en el caso de que hubiera a través de una serie de recursos, pero eso después de que se haga la instrucción correspondiente o se deje de hacer”.
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