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Derrame, emanaciones naturales: Pemex; la empresa no respalda sus datos: Greenpeace

El derrame de petróleo en el Golfo de México no se debe a fugas de un ducto sino a una emanación natural de chapopoteras que provoca iridiscencias, dijo Octavio Romero Oropeza, director general de Petróleos Mexicanos (Pemex). Por su parte, Greenpeace afirmó que la empresa no respalda los datos que ha proporcionado.

En otro acto en el que el gobierno federal busca evitar cualquier responsabilidad, en conferencia de prensa Romero Oropeza insistió en que el derrame generado en un ducto de Pemex fue por dos fugas de siete centímetros por un centímetro de ancho, por lo que sólo se pudo derramar un máximo de mil 368 barriles si se considera que han sido 76 diarios.

Negó que haya habido un derrame de 3 millones de barriles, lo que significaría 12 veces el ocurrido con el buque Exxon Valdez, ocurrido en 1989, lo que consideró “una desproporción”.

Lo que ha generado el problema, según Romero Oropeza, son emanaciones naturales de hidrocarburos en las llamadas chapopoteras, que generan iridiscencias, que constituyen la imagen del derrame.

En su comunicado del 18 de julio, Pemex no hizo ninguna referencia a las chapopoteras ni a sus emanaciones.

Romero Oropeza dijo que el hidrocarburo es petróleo crudo ligero, y que se trata de láminas muy pequeñas y delgadas de aceite que se encuentran sobre la superficie, que con las corrientes se incorporan al ambiente marino.

De las chapopoteras ubicadas en Cantarel, expresó Romero Oropeza, emanan lo equivalente a 387 barriles diarios, lo que ha provocado las iridiscencias, y no la fuga de Pemex, que es de sólo 76 barriles al día.

Acerca de sus fugas, Romero Oropeza dijo que fue detectada desde el 3 de julio y que su reparación fue concluida el día 22. Según información de Pemex Exploración y Producción, el costo fue de unos dos millones de dólares.

El funcionario informó que el 18 de julio la Secretaría de Marina sobrevoló Tamaulipas, Veracruz, Tabasco y Campeche sin encontrar hidrocarburos.

Este mismo día, la especialista Gabriela Gómez Rodríguez, del Instituto de Geografía de la UNAM, quien insistió en que el derrame de hidrocarburos ha alcanzado los 467 kilómetros cuadrados, una mancha que probablemente llegará a costas del Golfo, a Veracruz, Tamaulipas e incluso a Estados Unidos.

Esas estimaciones, dijo la especialista, las realiza a partir de las imágenes proporcionadas por la Agencia Espacial Europea, las que dejan ver una “mancha gigantesca”, que es lo que deja ver el satélite.

También ya hubo reportes de que el hidrocarburo ya han llegado a lugares de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas.

Por su parte, Pablo Ramírez, representante de Greenpeace, dijo, en entrevista a Adela Micha, que Pemex no ha respaldado los datos que proporciona, además de que, incluso si son ciertos sus datos, es una situación grave.

Por el contrario, manifestó, lo que Greenpeace y otras organizaciones han mostrado es una imagen satelital de las agencias europeas, además de que lo que ello y el radar muestran es “incontrovertible”.

Añadió que posteriormente la UNAM calculó que el derrame ha sido más grande que lo estimado por las organizaciones, que eran 400 kilómetros.

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