viernes 24 mayo 2024

El Ejército también ha espiado llamadas de la esposa de AMLO

por etcétera

En sus labores de espionaje la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ha intervenido y grabado hasta llamadas privadas de Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del presidente Andrés Manuel López Obrador, como dio a conocer este miércoles Héctor de Mauleón.

En su columna de El Universal, titulada este miércoles “Ni Beatriz Gutiérrez Müller se salvó de ser espiada”, De Mauleón reveló más información derivada del hackeo que Guacamaya hizo de la Sedena, que es el audio de una conversación sostenida entre la escritora y un hombre, que conversan acerca de un próximo encuentro con “Andrés” y con el papá de él.

Según explica el columnista, la grabación forma parte de las ligas de un documento que una suboficial de la Policía Federal envió al Ejército en enero de 2020, aunque no se especifica la fecha en que fue registrado el audio.

Este es el contenido de la breve charla entre Gutiérrez Müller y su interlocutor:

BGM: Bueno.

I: Quiobo, tú.

BGM: ¡Qué milagro! ¿Dónde está ese corazoncito tan lindo?

I: Qué gusto de oírte.

BGM: Igual.

I: ¿Cómo estás, Beatriz?

BGM: Ahora que vi que eres tú dije: qué padre, qué milagro, además.

I: Qué gusto oírte, caray. ¿Cómo estás?

BGM: Pues mira, aquí estamos muy bien, con la novedad de que el bebé ya camina…

I: No me digas.

BGM: Lo cual ya te puedes imaginar qué implica.

I: Una friega total.

BGM: Pero bien. Está muy bien y nosotros también.

I: Oye, ¿y cuándo nos vemos?

BGM: Mira, yo encantada cuando sea. Este, Andrés no está ahora, pero salió a una reunión, pero en la nochecita que regrese yo le comento para ver si podemos celebrar la próxima semana.

I: Sí, tú dile, tú dile. Tuércele el brazo, Beatriz.

BGM; Sí, sí, sí, esa es la única manera. Y dile a tu papá que nos reunimos él, tú y yo…

I: Órale.

BGM: Aunque yo sé que el atractivo aquí es Andrés.

I: No, no digas eso.

BGM: No, me queda clarísimo.

I: No digas eso, no digas eso, no nos trates así. No, es ¿cómo se llama eso? Rudeza innecesaria.

BGM: Chin, no, no, no. Lo que pasa es que…

I: Es rudeza innecesaria.

BGM: Sin duda, es un personaje muy interesante.

I: Se llama rudeza innecesaria.

BGM: Retiro lo dicho, pues.

I: Más bien dile: “Oye, vamos a cenar. Vamos a cenar juntos”. Ahorita le voy a hablar a mi papá y le voy a decir que me hablaste. Va a estar encantado con eso, y le voy a decir que lo que queremos es cenar, que vamos a invitar al otro.

BGM: Bueno. Hagamos, este, hagamos lo siguiente: si no te llamo hoy en la noche, te llamo en estos días a ver qué organiza para ver qué organiza él, porque también anda con otro asunto y ya te platico, ¿no?

I: Sí, sí, claro.

BGM: Entonces, vamos a buscar un hueco; más bien, que él se lo busque porque…

I: Dile. Lunes, martes o miércoles. Ya que se deje de cosas, nos vamos a cenar´. Cenamos en la casa, este, para que se dé un tiempecito y ya.

BGM: Para comer comida mexicana.

I: Comida mexicana, claro, lo que quiera.

BGM: Qué barbaros.

I: Okey. Mira, pero ya.

BGM: Sí, así le hacemos. Muchos besos para tu papá, para Adriana, por supuesto…

I: Pero me hablas.

BMG: Para ti ni se diga: para ti, todos los besos del mundo.

I: Todos para ti, pero me hablas.

BGM: Sí, te hablo.

I: Hoy en la noche o nos hablamos mañana, ¿te parece?

BGM: Mañana.

I: Órale.

BMG: Te mando un abrazo muy fuerte.

I: Yo te mando muchos.

BGM: Bueno. Adiós.

I: Te cuidas mucho. Ándele, bye.

“¿Quién espió a Beatriz Gutiérrez Müller? ¿Y qué uso le dio la Sedena a la información que se hallaba en su poder?”, concluye De Mauleón. También cabe preguntar qué más sabe el Ejército por llamadas interceptadas a la esposa del presidente.

Apenas el pasado cuatro de octubre, en su conferencia de prensa, López Obrador recordó que desde 1988 (cuando salió del PRI por no recibir la candidatura a la gubernatura de Tabasco) él y su familia han sido víctimas de espionaje.

Ese día recordó: “Llevo, desde el 88, seguido, vigilado, espiado. Tengo constancia de eso”, y añadió que “antes no era tan sutil, como lo hacen ahora los que no tienen escrúpulos morales y se introducen en la vida privada de la gente. En ese entonces tenía yo un carro día y noche frente a mi casa, de informadores. Iba yo a un centro comercial o al mercado, y ahí iban detrás de mí; íbamos al cine y se metían al cine, desde el 88. Y antes de esos, cuando estaba la Policía Federal, se llamaba la División General de Seguridad. 1977, del finado, famoso Nazar Haro”.

Entonces, cuestionado sobre la presunta intervención que las fuerzas armadas han hecho de comunicaciones de periodistas, López Obrador contestó: “Es que ellos tienen labores de inteligencia que llevan a cabo, que no de espionaje, que es distinto”.

Agregó: “Si yo sostengo: no se va a espiar a nadie, a ningún periodista, a ningún opositor, pues es eso. No tengo una doble moral, un doble discurso; no soy conservador. Mi doctrina no es la hipocresía, como los anteriores gobiernos a los que ustedes aplaudían”.

Ahora, en el marco de la militarización impulsada por él, en el que los titulares de las secretarías de la Defensa Nacional y de la Marina se niegan a reunirse o a comparecer ante la representación nacional, se sabe que hasta la esposa del presidente ha sido espiada (o ha sido sometida a “labores de inteligencia”) por el Ejército, como se puede ver en una comunicación de enero de 2020, ya en su gobierno.

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