El Grupo Interdiscliplinario de Expertos Independientes (GIEI) presentó su último informe sobre la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa en septiembre de 2014. Destacó que autoridades de todos los niveles de gobierno participaron en los hechos, la intervención de la Secretaría de Marina (Semar) en la investigación oficial y la negativa del Ejército para entregar información. Los especialistas se dijeron decepcionados por los obstáculos para realizar sus indagatorias.
Este martes el GIEI se despidió del país y presentó los últimos resultados de sus investigaciones en su sexto informe, titulado Hallazgos, avances, obstáculos y pendientes. En la presentación de su documento ya sólo participaron Ángela Buitrago y Carlos Martín Beristain. Este expresó, a nombre de sus compañeros, su frustración por los obstáculos que, pese a sus esfuerzos al límite, tuvieron que enfrentar.
Destacó la negativa de varias autoridades para aportar materiales para la investigación: “Para nosotros no hay condiciones para seguir. Si no tenemos la información, ¿qué vamos a hacer?, ¿con qué vamos a trabajar?, ¿con qué cosas vamos a seguir empujando hacia la verdad? Esa información se necesita; no solamente la necesitamos nosotros, la necesitan los representantes, los padres, las madres, y la necesita el país para poder esclarecer un caso que toca aspectos estructurales del funcionamiento de las instituciones y aspectos estructurales de la impunidad en el país”.
Indicaron que el Estado mexicano tuvo, desde el primer momento, información sobre lo que sucedió, pero que esta fue ocultada y hasta manipulada, labor en la que tomaron parte elementos tanto de la Semar como de la Secretaría de la Defensa Nacional. En esas condiciones no pueden continuar su labor en el país, sobre lo que Beristain dijo: “El ocultamiento de esa información se ha constituido en sí mismo en una responsabilidad del Estado”.
Buitrago rechazó la versión de que cuerpos de seguridad como el Ejército, la Policía Federal y hasta los estatales no supieron de lo que ocurría. Aclaró que fue a través del C4 que tuvieron comunicaciones constantes, prácticamente cada cinco minutos, de lo que ocurría en Iguala y sus alrededores en aquella noche trágica.
También enfatizaron que en la desaparición de los jóvenes intervinieron autoridades de los distintos niveles de gobierno, desde el Ejército, cuerpos de inteligencia del Estado y las policías estatal y municipales.
En las indagatorias oficiales la Semar también participó, e incurrió en abusos como detenciones y tortura mediante la cual se obtuvieron declaraciones con las que se armó la “versión histórica”. En ello colaboró con la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada y la Procuraduría General de la República.
De la Semar también refirieron que también hay un video, que se había mantenido como secreto, de sus miembros actuando en el basurero de Cocula y en el río San Juan, en donde lo hicieron ilegalmente.
Otra aseveración grave que hizo Buitrago es que marinos y militares participaron en acciones secretas por las que detuvieron a cinco presuntos criminales, que se encuentran desaparecidos, además de que ejecutaron extrajudicialmente a dos detenidos más.
Buitrago expresó que el GIEI regresó al país “con la promesa de que todos los archivos se abrirían”, pero que esto “ocurrió sólo parcialmente, porque información relevante se siguió ocultando”.
Los miembros del GIEI comentaron que dejan “los elementos para que el trabajo pueda seguirse haciendo. El caso no se cierra hasta que haya una resolución, hasta conocer el paradero de los jóvenes”.