El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, estimó que hay una buena posibilidad de tener un acuerdo definitivo en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) antes de la primera semana mayo, pues no lograrse en dicha fecha todo se alargaría al siguiente periodo legislativo de Estados Unidos (y hay elecciones en noviembre).
En entrevista con Carlos Loret de Mola, Guajardo Villarreal explicó que la negociación tiene sus tiempos desde el punto de vista de la autoridad comercial de Estados Unidos, y si “no logran amarrar un acuerdo a más tardar en la primera semana de mayo, ya los tiempos para negociar que les da el Congreso no les permitirían llevar este acuerdo a voto” en este periodo de sesiones.
El acuerdo, por ende, tendría que irse a su siguiente periodo, donde tal vez el partido Republicano no pueda retener su actual mayoría en el Congreso y, por ende, la naturaleza de lo que se negocie cambiaría; de ahí la urgencia de las actuales autoridades estadounidenses por cerrar el acuerdo ahora, y “cuando hay urgencia debe haber flexibilidad”.
En suma, Ildefonso Guajardo opinó que existe una “altísima probabilidad” (de 80%) de tener un acuerdo a más tardar en la primera semana mayo, y si ello se concretase, después de 30 días tendríamos una eventual firma del nuevo tratado.
Añadió que por ello, la realización de una octava ronda de negociación por ahora es irrelevante, pues los tres ministros se reunieron el viernes pasado en Washington, en encuentros bilaterales y trilaterales. Además, los equipos negociadores siguen tratando de destrabar temas relevantes como las reglas de origen en la industria automotriz, barreras técnicas al comercio y subsidios en pesca no controlada.
El titular de Economía adelantó que en el tema automotriz se tuvo una nueva variante pues la solicitud original de exigir un 50% de contenido de Estados Unidos y 85% regional podría cambiar. “Ahora se habla de un contenido que se refiere a una zona de alto salario, salarios promedio de 15 dólares, que en México claramente no tenemos; es de alguna manera aspiracional para México.
“Estamos apenas en el análisis de esto que está presentando Estados Unidos, (pero) lo más importante es que tiene que llegar a un acuerdo con sus propias empresas“, refirió el funcionario. “Para nosotros es una sorpresa que un negociador diga que va a ir por aquí pero aún no convenza a Ford, General Motors o Chrysler; entonces está difícil pues cómo vas a vender una solución que no tiene respaldo de los integrantes de la industria”.
Sobre el discurso del presidente Enrique Peña en torno a la cuestión fronteriza, aclaró que en la negociación se ha entendido que es un trabajo que tiene que seguir adelante, independientemente de las condiciones paralelas.
“México está comprometido día a día, tenemos equipos en permanente comunicación para resolver los temas, los ministros ocupamos estos días para entrarle a los temas complejos y vamos a estar trabajando (de manera) permanente para tratar de buscar esa coyuntura que nos permita aterrizar un acuerdo”, concluyó.
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