La estafa realizada en Segalmex, mediante contratos simulados para desviar recursos, se repite en el presente con Alimentación del Bienestar, pues dicho organismo asignó en 2024 y 2025 contratos a empresas fachada que ya venían recibiéndolos de Segalmex. El total es de casi 2 mil millones de pesos.
Una nueva investigación de Mexicanos Contra la Corrupción reporta la existencia de una red de cinco empresas simuladas que recibieron falsos contratos por miles de millones de pesos para la compra de diversos bienes y servicios.
MCCI pudo documentar que la identidad de diversas personas fue robada para constituir empresas fachada y así proceder con la misma estrategia que permitió desviar más de 15 mil millones de pesos en Segalmex, organismo actualmente extinto y que fue sustituido por Alimentación del Bienestar en el presente sexenio.
“Bajo los nombres de FamilyDuck, Abastémade, Konkistolo, Grupo Pelmu y Todólogos.com, estas compañías tienen apariencia de fantasma, ya que además del uso de prestanombres usados sin su consentimiento, aportaron como direcciones fiscales departamentos, oficinas y bodegas donde nadie los identifica”, dice el reportaje.
“Cinco empresas con vínculos entre sí -algunas creadas hace apenas dos años- fueron utilizadas en procedimientos de contratación para obtener asignaciones por casi dos mil millones de pesos. El nuevo organismo Alimentación para el Bienestar ha repetido los patrones de corrupción que hundieron a Segalmex: simulación de competencia, empresas fantasma con direcciones inexistentes y prestanombres usados sin su consentimiento. Una de ellas utilizó la identidad robada de una mujer enferma y desempleada para firmar contratos millonarios”.
Recuerda que la primera noticia de esta red la dio la plataforma Empower, mediante un trabajo de la periodista Elizabeth Rosales.
MCCI acudió al domicilio de una de las empresas, que resultó ser una vivienda de varios departamentos y la supuesta dueña, con lágrimas en los ojos, negó haber constituido la empresa Konkistolo y se mostró aterrada de saber que su nombre y datos personales habían sido utilizados de tal manera.
Señala que la mencionada empresa recibió contratos por 256 millones de pesos de parte de Diconsa, que en el sexenio pasado fue parte de Segalmex y ahora está bajo Alimentación del Bienestar.
“Konkistolo es sólo una parte de una red de contratos irregulares mucho más amplia. Al menos otras cuatro empresas -todas ligadas entre sí- participaron en procedimientos de contratación en Diconsa y obtuvieron asignaciones por casi dos mil millones de pesos entre 2022 y 2025, de acuerdo con cientos de documentos revisados por Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI)”, indica el reportaje de Valeria Durán.
Indica que el reparto de contratos a esta red inició en 2022, alcanzó su punto más alto en 2023, continuó en 2024, ya bajo el gobierno de Sheinbaum y cuando, según el discurso oficialista, la red de corrupción ya se había desmantelado un par de años atrás. Ya en 2025, aunque mucho menor, pero continuó.
Según la lista de asignaciones de contratos a las empresas de la red, se dieron, tan solo a este grupo de empresas, mil 984 millones 4 mil 343 pesos.
La reportera informa haber visitado todos los domicilios de las mencionadas empresas. En ninguno de ellos conocen a los supuestos dueños, tampoco a las empresas supuestamente registradas en los domicilios y en varios casos, se trata de viviendas donde no hay espacio para almacenar víveres o mercancías.
Refiere el reportaje que en la revisión de la Cuenta Pública 2023, la Auditoría Superior de la Federación encontró vínculos entre las empresas mencionadas.
“La ASF encontró que en 16 procedimientos de contratación para programas especiales en Diconsa, presentaron cotización las empresas Abastémade, Grupo Pelmu, Todólogos.com, Konkistolo y Comercializadora Familyduck, las cinco vinculadas entre sí”.
“Del análisis de la dispersión del dinero que depositó Diconsa a las cuentas bancarias de Grupo Pelmu, la ASF descubrió que fueron transferidos recursos públicos federales a tres personas físicas que son accionistas de distintas empresas que participaron en los procedimientos de contratación, lo cual además de ser una prueba de los vínculos entre contratistas, es una evidencia de que simularon competencia”, dice.
Otra prueba de los vínculos entre empresas, añade, son dos cuentas bancarias descubiertas por la ASF, de las cuales hubo transferencias entre Grupo Pelmu y Todólogos.
MCCI documentó coincidencias en domicilios, apoderados, y más.
Las empresas de la red han recibido pedidos de toda clase: cubiertos, cacerolas, abrelatas, mandiles, coladores, comales, vasos desechables, batidoras eléctricas, congeladores horizontales, cilindros de gas, bolígrafos, lápices, cuadernos, plumones, folders, balones de fútbol, mochilas, sábanas, cobertores, botiquines de primeros auxilios, mangueras para gasolina, repelente de insectos, encendedores y hasta bolsas de carbón, reporta MCCI.
También carnes y salchichonería, productos de farmacia, congeladores, esterilizadores, mesas, básculas, agua purificada, habas, frijoles, diferentes tipos de harinas, maíz palomero, manzanas, arroz, amaranto, aceite vegetal, azúcar, cajeta, atún, café, manteca vegetal, paletas de manita, de sandía con chile, de tarro, galletas, pan dulce y hasta toallas sanitarias.
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