Al intentar encubrir su ignorancia sobre los artículos de la Constitución Política, Lenia Batres, ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), mostró más desconocimiento al volver al tema de las retribuciones inconstitucionales de funcionarios por, supuestamente, ser mayores a las del presidente de la República.
El martes, en su segunda intervención en el parlamento abierto de reforma al Poder Judicial de la Federación, Batres lanzó otra de sus embestidas contra éste: al responder una pregunta sobre si la iniciativa presidencial resuelve sus problemas, con desfachatez mencionó el caso de “las remuneraciones inconstitucionales”, un gastadísimo caballito de batalla descalificatorio utilizado por el presidente Andrés Manuel López Obrador.
La ministra designada por el tabasqueño dijo que el citado “es el único de los tres poderes que tiene remuneraciones inconstitucionales, y no solamente de jueces, magistrados y ministros, sino de más de 700 altos funcionarios del Poder Judicial que actualmente perciben remuneraciones por encima del límite establecido en el artículo 197” (“¡sicazo!”, escribía Monsiváis sobre este tipo de fallas).
La ignorancia de Batres para añadirle en su discurso 61 artículos a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos no podía pasar desapercibida, y fue comidilla del día en las redes sociales y en medios de comunicación, donde se hizo burla de su dicho.
Intentando encubrir su ignorancia evidente, este miércoles Batres Guadarrama incurrió en otro yerro: a través de su cuenta de X, la ministra reconoció que se había equivocado al enunciar el artículo 127 constitucional: “Caramba. Ni hablar”.
Para intentar defenderse, la autodenominada “ministra del pueblo” recurrió a la diatriba política, que es lo que muy mediocremente le sale: “Ahora la derecha dirá que se confirma la basura que sostiene desde hace meses con su hostigamiento feroz”.
Además, para tratar de encubrir su enorme desconocimiento hasta de lo más básico y tratar de ponerse a la ofensiva, Batres escribió sobre la “derecha”: “Solo va a confirmar que su capacidad de análisis constitucional no es más que numérico (ella misma hizo uno de ese tipo sobre las tesis de la Corte en su intervención en la sesión del martes, sin ahondar en la explicación de las cifras), porque de las remuneraciones inconstitucionales en el Poder encargado del cumplimiento de la Constitución y de la ley, ni pío”.
Eso se ha aclarado en varias ocasiones, y este miércoles Francisco Burgoa, profesor de la Facultad de Derecho de la UNAM, le volvió a explicar a Batres lo que establece el artículo 127 constitucional (que sí existe): “Se considera remuneración o retribución toda percepción en efectivo o en especie, incluyendo dietas, aguinaldos, gratificaciones, premios, recompensas, bonos, estímulos, comisiones, compensaciones y cualquier otra, con excepción de los apoyos y los gastos sujetos a comprobación que sean propios del desarrollo del trabajo y los gastos de viaje en actividades oficiales”.
Sobre ello, Burgoa le aclaró a la ministra con peras y manzanas: “Es decir, para determinar cuánto gana el presidente de México también debe incluirse lo que percibe en especie. Por ejemplo: vivir en Palacio Nacional (renta, luz, gas, agua, etc.)”.
Es una aclaración que se ha hecho varias veces en diferentes medios y en varios escenarios por varios personajes, pero Batres no ha acusado recibo de todo ello.
Acerca de la “ministra del pueblo”, Burgoa anotó: “En efecto, todos cometemos errores. Sin embargo, la cantidad de errores que ha cometido desde que asumió el cargo de ministra de la Corte es inaceptable para alguien que desempeña una responsabilidad tan importante”.
Y remachó sobre Batres: “Hace falta capacidad de análisis constitucional”.

