El subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, reconoció que nuestro país vendió a China cubrebocas en febrero pasado aunque advirtió que ello ocurrió cuando la epidemia cobraba fuerza en China y en México aún no se declaraba el estado de emergencia, lo cual generó un fuerte malestar social expresado en las redes sociales.
Lo anterior se desprende de una larga entrevista que el funcionario del gobierno concedió a Richard Ensor, corresponsal de The Economist en México y en la que también reconoce que ahora nuestro país está comprando las mismas mascarillas mucha más caras, lo cual es particularmente delicado no sólo, ni principalmente, por el dinero tirado a la basura sino por la falta que ahora hacen estas mascarillas a México, más aún cuando se aproxima la tercera fase de la emergencia. Por ello, ante la contundente equivocación, el funcionario acepta que, en retrospectiva, “tal vez debimos haberlo hecho (parar esas ventas). No lo hicimos, no hubo esa consideración”. Junto con ello, acotó que no se están recomprando a 30 veces su costo sino que es menos, no precisó cuánto ni tampoco dijo si las ventas las hizo el gobierno o empresas de la iniciativa privada.
El subsecretario quiso justificarse al señalar que haber interrumpido la venta de cubrebocas implicaría haber tomado decisiones extremadamente disruptivas, lo que “hubiera afectado completamente la dinámica económica y política”

