Ricardo Monreal defendió la iniciativa priista de reforma para que las fuerzas armadas permanezcan en tareas de seguridad pública hasta el año 2029, aunque consideró la integración de la Guardia Nacional en la Secretaría de la Defensa Nacional como contraria a la Constitución.
Al participar en el encuentro Summit 2022, organizado por Grupo Expansión, cuestionado sobre la iniciativa priista de reforma constitucional sobre seguridad pública, dijo que en 2019 los legisladores consideraron cinco años de transición para que las fuerzas armadas regresaran a los cuarteles y que la Guardia Nacional “madurara su propia estructura”.
Pero “creo que los legisladores no previmos que las condiciones y el momento difícil de inseguridad se incrementara y subiera. El plazo que establecimos e el quinto transitorio habla de cinco años, que concluye en marzo de 2023. No creo que en un año y medio se vaya a resolver el problema de la inseguridad, y no creo que sea conveniente aún el retorno de los soldados y de los marinos a sus cuarteles”.
Dijo que en el país hay cerca de 400 mil policías municipales, estatales y de la Guardia Nacional, de los que la mitad son soldados y marinos que están enfocados en tareas de seguridad pública. Por ello, si no se realiza la reforma priista, tendrían que regresar a los cuarteles y “habría un problema serio para el tema de seguridad”.
Pero reconoció que “en este momento, si se votara la Guardia Nacional y este transitorio de extender el plazo para que hagan labores de seguridad el Ejército y la Marina no nos alcanzarían los votos”, y no obtendrían la mayoría calificada requerida.
Recordó que la Guardia Nacional se integra con 70 por ciento de soldados y marinos, “que no van a perder su antigüedad por mantenerse en la Guardia. Muchos van a tener que retornar a los cuarteles para conservar su antigüedad, sus derechos y su jubilación en el Ejército o en la Marina”. También recordó que hay municipios en los que los policías son de las fuerzas armadas, y en varios estados estas son más importantes que las policías. Y tendrían que regresar a los cuarteles en marzo de 2023 si no se aprueba la reforma priista.
Y calificó a esa fecha como “la época más álgida en materia política electoral porque estará la campaña para elegir presidente de la República (…) Es decir, se contaminará el ambiente político sobre este tema. Por eso es oportuna la discusión en este momento sobre la ampliación del plazo”.
Acerca de su abstención reciente en el tema, dijo que las leyes ordinarias aprobadas la semana pasada contradicen la Constitución; explicó que esta señala “que la Guardia Nacional es un cuerpo de élite con mando civil, de naturaleza estrictamente civil, no militar. Para poder ubicar a la Guardia Nacional bajo las órdenes de la Secretaría de la Defensa Nacional, desde mi punto de vista, se requería modificar la Constitución”.
Pero dijo que eso lo resolverá la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

