El cardenal Norberto Rivera aseguró que defender el matrimonio “natural” entre un hombre y una mujer y el derecho de los niños a tener una madre y un padre, "no significa odiar, discriminar ni perseguir a nadie”. Durante la celebración eucarística dominical de mediodía en la Catedral Metropolitana, pidió respeto a las ideas de la Iglesia católica y dijo que una sociedad abierta y democrática debe estar dispuesta a debatir.
Posteriormente, a través de un comunicado de presa, reiteró su “firme condena” al crimen de odio cometido en Orlando, Florida, Estados Unidos, en el que murieron 50 personas y decenas resultaron heridas. Sostuvo que la violencia y el odio no tienen cabida en la Iglesia.
Si bien la Arquidiócesis reconoce que toda persona tiene derechos humanos inherentes a su dignidad, y tienen razón en exigir que éstos sean respetados, el mismo criterio debe prevalecer para los practicantes de la religión católica y su derecho a defender sus principios, como son el derecho a la vida desde su concepción hasta su fin natural; el matrimonio, que sólo puede darse entre un hombre y una mujer; el bien superior del niño que, cuando carece de padres, tiene derecho a tener una mamá y un papá; el derecho a opinar, “sin que se limite su libertad de expresión, reunión y asociación”.
(Con información de Quadratin)

