En su columna de este 5 de mayo para el periódico El Universal, Carlos Loret de Mola reveló una presunta red de financiamiento ilegal que vincula al gobierno de Rubén Rocha en Sinaloa, con los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, Andrés y Gonzalo, según se lo informaron fuentes de alto nivel con acceso a las investigaciones que al respecto se llevan a cabo en Estados Unidos.
Esas mismas fuentes, agregó el periodista, le confirmaron que en enlace para ese financiamiento que recibían los hermanos López Beltrán era Enrique Díaz Vega, quien fuera secretario de Finanzas del gobierno de Rocha Moya; él se encargaba de entregarles dinero en efectivo personalmente cuando visitaban Sinaloa y cuando no era así, les enviaba los portafolios con el dinero a la Ciudad de México.
Pero eso no era todo. Los testimonios dados a Loret de Mola, indican que Díaz Vega también fungía como un enlace entre el gobernador Rocha Moya y los líderes del Cártel de Sinaloa y había reuniones frecuentes entre ellos.
Detalló que en el expediente de las autoridades estadounidenses, después del “pacto” entre Rocha Moya y la mencionada organización delictiva antes de las elecciones de 2021 que llevaron a Rocha al poder, se acordó que Enrique Díaz Vega sería el responsable de mantener “aceitada” la relación que entablaron desde entonces.
Gracias a la experiencia de Díaz Vega como empresario y en manejos financieros, le encomendaron armar una estructura de empresas que le sirvieran a la organización delictiva para lavar dinero. Pero esa red también permitió que proliferaran los contratos de obra pública, las empresas fantasma, permisos para desarrollar tierras, permisos para explotación en Mazatlán y otras localidades del estado.
En esta parte del entramado, es donde estarían implicados los hijos de López Obrador, Andrés y Gonzalo, quienes hicieron negocios al amparo del poder en diversos ramos como obra pública, medicinas y equipamiento hospitalario. Cuando por alguna razón, ellos no podían recibir el dinero, entraba en acción Amílcar Olán, su operador financiero, quien sabía perfectamente la procedencia de los recursos.
Loret de Mola concluye su columna refiriendo que Enrique Díaz Vega renunció como secretario de Finanzas del Gobierno de Sinaloa el 3 de julio de 2024. Algunas versiones señalan que la razón de su dimisión es que le resultó insostenible mantener el cumplimiento de los compromisos económicos y temía por su seguridad. Otras teorías apuntan a que quiso anticiparse a los hechos que sucederían después: a las tres semanas de su renuncia, tuvo lugar el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada, para ser entregado a Estados Unidos y a partir de entonces, el inicio de la ola de violencia propiciada por el Cártel de Sinaloa.
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