Recomendamos: Primero muertos que dejar pasar a Anaya, por Luis Cárdenas

“Primero muertos que dejar pasar a Anaya”, palabras en la voz de un importante priísta con años de experiencia tras bambalinas en la operación política. Lo dice él, pero jamás a título personal, es una idea que se repite en muchos priístas más. Saben que la decisión está tomada y no hay nada que hacer, saben que es una orden del más alto nivel, saben que los puentes con Acción Nacional están perdidos y que hay una consigna para detener, sí o sí, a Ricardo Anaya a casi cualquier costo.

Si el candidato oficial sigue abajo a unas semanas del día de la elección, es muy factible que la cargada sea ordenada para apoyar al puntero, a Andrés Manuel, máxime en un escenario en donde Ricardo Anaya pudiera ostentar un peligroso segundo lugar.

Pero si Meade lograra empatar a López Obrador, cosa que hoy se antoja milagro, la maquinaria trabajará sin descanso para darle batalla… siempre y cuando Ricardo Anaya se halle en ese momento en la lona y sin posibilidad alguna para el combate, de otra forma, es factible que también optaran por apoyar al puntero.

En corto, no he escuchado a un solo priísta convencido al ciento por ciento de la posibilidad del triunfo de su candidato, se sienten los brazos caídos, el descontento, el coraje e incluso hasta el deseo de una vendetta próxima.

Los más optimistas priístas hablan de una estrategia piramidal que parece sacada de la manga para convencer a incautos. A muy incautos.

Ganarán, dicen, con 40% de la votación, la fórmula es in-con-tro-ver-ti-ble: cada priísta en el país debe convencer a dos ciudadanos de votar por Meade y ¡pum! ¡Ganamos la elección!

Más información: http://eluni.mx/2Gsyf0v

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