A las 18:03 llega un mensaje a mi correo electrónico. Me escriben de parte del presidente de una ONG que investiga desde hace meses “al cártel de Tláhuac y sus operaciones en CU”.
Me dicen que han obtenido información sobre el interés de los miembros del cártel en afectar mi integridad: quieren matarme.
El mensaje explica que a los miembros de la ONG les gustaría conversar conmigo “a fin de que tenga la información pertinente que impida cualquier agresión” en mi contra.
Me invitan a comunicarme con un licenciado por correo electrónico o por teléfono. Anotan el número de un celular.
La semana en que llega este mensaje he publicado tres columnas sobre el caso Tláhuac. La primera relata la forma en que Felipe de Jesús Pérez Luna, El Ojos, se apoderó con lujo de violencia del negocio del narcomenudeo en esta demarcación gobernada por Rigoberto Salgado, de Morena, y señala que su grupo criminal logró infiltrarse en siete delegaciones de la capital.
Más información: http://eluni.mx/2vXMQZF

