La escritora bielorrusa confiesa que escribe literatura bélica como una invitación a evitar los conflictos armados
Hay que defender lo poco de humano que hay en el hombre.
"Necesito almas que reflexionen. Lo que más teme el ser humano es que su vida carezca de sentido. Después de todo, nuestra vida es una constante búsqueda de significado", escribe Svetlana Alexiévich, a quien publicar testimonios de la Segunda Guerra Mundial y del desastre de Chernobil le valió ser perseguida. Alejandro Toledo dialogó con esta autora, que a las 18 horas de hoy dictará una conferencia en el Palacio de Bellas Artes.
Por su frecuentación del horror acaso más cercana a Dostoievski que a Tolstoi, con el autor de Crimen y castigo se pregunta Svetlana Alexiévich: ¿cuánto de humano hay en el ser humano? La respuesta es ardua: "He llegado a pensar que el hombre tiene muy poco de humano, sólo una pequeñísima capa, pero hay que defenderla, protegerla en esta época de tantos horrores".
A través de sus libros, Svetlana Alexiévich ha construido un gran mosaico de la cultura rusa del siglo XX con las siguientes estancias: la Segunda Guerra Mundial, la invasión a Afganistán, la caída de la Unión Soviética, Chernobil, el amor y la muerte… "Me entristece que mis libros sigan siendo actuales y se sigan vendiendo en todo el mundo, porque los escribí para que no hubiese más guerra", dice. "Uno siente cómo que se le oprime el corazón "
De los campos de batalla pasó a las luchas cotidianas: ¿qué hace la gente cuando deja las barricadas, cómo se relaciona con los otros y cómo enfrenta su destino final?
Usted ha escrito que el hombre busca en el amor lo mismo que en la guerra o en el crimen. ¿Cuál es esa búsqueda?
Pienso que tanto en el amor como en la guerra el hombre cae sobre sí mismo y encuentra algo más que le ayuda a conocerse. No quisiera que se clasificara a mis libros como una literatura que busca el horror por el horror. En ellos veo cómo el hombre crece y se reconoce en estas circunstancias difíciles. El amor también es una situación extrema. Por amor podemos elevarnos a todo lo alto o caer en el abismo.
http://archivo.eluniversal.com.mx/cultura/27252.html
