Gil caviló: como si al ciudadano Meade le hiciera falta una nube negra bajo la tormenta de su campaña, la noticia corrió como fuego en la paja (frase predilecta de Gilga: fuego y paja, no empiecen). El ciudadano Meade puede ser un político honesto, pero sus aliados son unos ladrones y su partido, el PRI, que lo ha hecho suyo, está lleno de cuatreros. Con la pena. La gigantesca nube que se posó sobre Meade y su equipo la trajo su periódico Reforma.
Gil está de plácemes, Jorge Emilio González regresa a esta página del directorio. ¡Hip-hip-hurraaa! Se sabe, El Niño Verde realiza fiestas de autor en las cuales las búlgaras vuelan desde séptimos pisos. Gil propuso desde hace tiempo que a las fiestas de Emile (así le dicen los amigos) hay que ir con paracaídas. Decía Gil que una nube negra aparece en las alturas y por donde va el ciudadano Meade: las cuatro casas que los González han construido en San Antonio, en el exclusivo lugar llamado The Dominion. Cuatro casas verdes con valor de 2.5 millones dólares cada una. Muy bonitas, faltaba más, cada una de ellas mide entre 4 mil y 6 mil metros cuadrados. ¿No oyeron bien? Gil lo repite porque el ruido de la ciudad impide que se oiga con claridad: entre 4 mil y 6 mil metros cuadrados.
Qué bonita familia
Los inmuebles, dice la nota de Mirna Ramos, son propiedad de empresas a nombre de la madre y las hermanas del Niño Verde y de una mujer que hace siete años fue señalada como prestanombres en uno de los más sonados escándalos de los departamentos de Emile en Cancún. No sobra agregar en esta página del fondo que El Niño Verde es senador con licencia del Partido Verde y en este proceso electoral aspira a una candidatura a diputado plurinominal, como parte de la coalición Todos por México con sus aliados, el PRI y el Panal, cuyo candidato es el ciudadano Meade. ¿Adivinen quién no se pronunció sobre las casas verdes? Correcto: José Antonio Meade.
El Niño Verde ocupó la dirigencia del Partido Verde durante diez años. Y al parecer y perecer se sirvió con el cucharón del puchero. En el año de 2017, el Verde recibió 357 millones de pesos, en 2018 recibirá 578 millones. ¿Cómo la ven? Dicho esto sin la menor intención de un albur con financiamiento público. Lo mismo de siempre: hagamos una empresa y con ella hacemos y deshacemos. Las empresas las crearon la madre y las hermanas del Niño Verde. Gil ya tiene su paracaídas para ir a las fiestas del Niño Verde, pero el celular no suena. Pobre Meade, a callar, ni modo.
Gil sigue la ruta del dinero: dirigencia del Partido Verde durante diez años, asambleísta, dos veces diputado federal, dos veces senador. Aigoeei. Mami, hermanas: se van a San Antonio, crean una empresa porque hay unas espaciosas casas en The Dominion. Gamés hesita: ¿será todo este asunto parte del relanzamiento de la campaña del ciudadano Meade?
Más información: http://bit.ly/2rwjvoy
