Gil vio la primera plana de su periódico Reforma con los ojos de plato y plata. Una nota de Benito Jiménez informa de esta monstruosidad: los ex gobernadores Javier Duarte, César Duarte, Roberto Borge y Guillermo Padrés acumularon durante sus gobiernos anomalías financieras que derivaron en faltantes por 97 mil millones de pesos. Leyó usted bien: 97 mil. Una cantidad mayor a la que le otorgó el presupuesto de 2016 a la Educación Media Superior. Sí, Gil lo sabe: Rivotril y Riopan, imprescindibles. La contraloría de Sonora encontró irregularidades en la administración del panista Padrés por unos 30 mil millones, cifra redondeada para evitar la feria.
Párense los que están sentados, siéntense los que están parados: en Veracruz, el gobierno priista de Javier Duarte dejó un pequeño faltante de 35 mil millones de pesos, monto histórico. El famoso Beto Borge se chupó hasta el filtro los dineros y dejó un agujero de 25 mil millones. ¿Cómo la ven? Dicho esto sin la menor intención de un albur deficitario. En Chihuahua, Javier Corral ha denunciado que su antecesor César Duarte le dejó un faltante de 7 mil millones de pesos.

