El Sindicato Nacional de Trabajadores del Metro anunció que prepara un paro de actividades en protesta por las malas condiciones y la falta de mantenimiento que imperan en el Sistema de Transporte Colectivo. También demanda la renuncia de la directora, Florencia Serranía Soto.
En conferencia de prensa, Jesús Urban, dirigente del sindicato que agrupa a unos 8 mil grabajadores, dijo que la organización laboral alista un paro para demandar mejores condiciones de seguridad para el Metro y la renuncia de la directora del Sistema, cuya gestión fue calificada por el sindicato como “una de las peores”.
El sindicato incluso estudia levantar una denuncia penal en contra de Serranía Soto por los siniestros ocurridos durante los últimos dos años en el Metro: el choque de trenes en la estación Tacubaya, el incendio en el Centro de Control y el derrumbe del puente en la Línea 12.
Héctor Homero Zavala, también dirigente del Sindicato Mexicano de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo señaló otras partes de, Metro que presentan riesgos, como las Líneas 5, y, 12 y B, en las que hay fisuras en ballenas y cajones.
“El Metro no es seguro”, afirmó, contundente, Zavala. También dijo: “Lo hemos repetido una y otra vez: esa falla la hemos denunciado miles de veces los trabajadores. Y no nada más esa: hemos denunciado todo lo que está pasando en el Metro. Tenemos años diciendo: se están acabando el Metro. Se lo acabaron”.
Calificó la situación del Metro como “una bomba de tiempo”: “Día con día no deja de pasar algo. Todos los días es el mismo riesgo. No solamente es la Línea 12, son todas las líneas. Cuando tú trabajas aquí te das cuenta de que se pudo haber evitado. El Metro es una bomba de tiempo y lo seguirá siendo. Ojalá los trabajadores seamos escuchados”.
El dirigente destacó algunos puntos en específico: las ballenas de la estación Oceanía, en las estaciones Politécnico e Instituto Del Petróleo, además de que en Pantitlán también están dañados ballenas y cajones, mientras que en la Línea 9 los convoyes deben bajar su velocidad hasta a 35 kilómetros por hora debido al riesgo de un descarrilamiento.
Después del fatal siniestro ocurrido en un puente cercano a la estación Olivos de la Línea 12 del Metro, que hasta el momento ha cobrado 24 vidas, en una entrevista radiofónica otro dirigente de esa organización sindical, Fernando Espino Arévalo, comentó que “una obra tan nueva, de ocho o nueve años, no tiene por qué sufrir una situación de esta naturaleza. Una obra tan nueva no puede caerse”. Aunque hay que recordar que en 2014, apenas a dos años de su inauguración, esa Línea tuvo que ser cerrada para realizar diversas obras de corrección y ajuste para su funcionamiento.
También comentó que, debido a señalamientos de trabajadores, lo que ocurrió es que una de las trabes se fue flexionando al paso de los trenes y terminó por zafarse del soporte de la columna. Por ello, dijo que para el sindicato el siniestro se debió a una falla de la obra civil, estructural, más que de falta de mantenimiento.
En esa dirección también afirmó que las autoridades deben haber tenido indicios de que la estructura del puente se estaba colapsando y de movimientos irregulares en las vías.
Sin embargo también resaltó que hay que esperar los resultados del peritaje al que se ha comprometido la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, para lo cual ya busca a una empresa internacional.

