domingo 03 marzo 2024

Alentar a la aniquilación del otro, sea o no en broma, es inadmisible

por Marco Levario Turcott

1. Las redes sociales no son un espacio privado y el usuario debe tener en cuenta que lo que hace y dice puede tener consecuencias públicas, tanto para éste como para la sociedad.

2. “Lo que hace la red social es convertir la esfera de lo privado en público, debido a que todo lo que se publique en ella no está regido por el concepto de confidencialidad”: Óscar Jaramillo académico de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad del Pacífico.

3. Desde luego no tiene el mismo efecto el dicho de un usuario con presencia pública debido a sus actividades que alguien que no tiene esa notoriedad, así se trate de alguien que trabaje en una compañía aérea.

4. No obstante, cualquier mensaje puede ser amplificado en las redes sociales sea éste de un personaje con relevancia pública o no, lo mismo porque refleja el sentir de amplias capas de la sociedad que como resultado de las consabidas operaciones con bots y troles.

5. Los dichos de la empleada de Interjet, Ximena García, tuvieron eco, nos guste o no y por las razones que sea en el ámbito digital que, simultáneamente, refleja parte de nuestra sociedad.

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6. Se trató de una broma, dicen quienes, en el nombre de la libertad de expresión, defienden lo que dijo la muchacha. Buena o mala broma, eso es, broma, y no debe haber inquisidores que limiten esas expresiones. Difiero: es inadmisible que en el nombre de la libertad, Mireles les diga “Pirujas” o “Nalguitas” a las mujeres, también lo es el llamado de Paco Ignacio Taibo II a fusilar traidores, igual que la difusión de la “broma” que hizo Ricardo Alemán que alude a la muerte de AMLO por asesinato. Es inadmisible, en fin, la “broma” que legiones en las redes hicieron contra EPN aludiendo también a un atentado en su contra.

7. La doble moral, una vez más, se expresa en nuestro país como fenómeno social de gran raigambre. Muchos que condenan los dichos de Ximena García callaron frente al desplante de Taibo II y las antedichas legiones que pugnaron por la muerte del anterior Presidente. Y unos a otros se justifican entonces (“Si Mireles dijo lo que dijo, por qué Xime García no puede decir lo que dijo”, y así).

8. La libertad, como cualquier otro derecho, tienen límites. Lo saben en Alemania frente a los promotores del fascismo y la ley los penaliza; lo saben también en Francia y España frente a quienes impulsan, entre broma y en serio, actos terroristas. Lo debemos saber nosotros frente a quien pide o desea la muerte del otro como vía para dirimir diferencias o enfrentar desgracias.

9. Un llamado o una convocatoria a la muerte de alguien puede ser magnificado en las redes y tener consecuencias imprevistas. Lo haga un personaje público o lo haga público un usuario al emplear las redes sociales.

10. El portal que yo dirijo condenará siempre la violencia o los llamados a la violencia, venga de donde venga y aunque se vista de mona o broma. Lo dijo Gandhi: “Ojo por ojo y el mundo acabará ciego”.

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