Lo bueno: El Buen Fin tiene su sexta edición este año. Cada vez más vemos comercios que entran con descuentos, como por ejemplo, los mismos mercados sobre ruedas de la Ciudad de México, o incluso los bancos comerciales (Scotiabank y Banorte ofrecieron facilidades para contratar créditos hipotecarios).
Y además se encuentra el monto: este año se estima haber terminado con unas ventas aproximadas de 88 mil millones de pesos, por lo menos un 5% más de ventas respecto del año pasado.
LO BUENO: PROFECO ACTIVA
Dentro de lo bueno son las organizaciones que se han sumado a Concanaco, presidida por Enrique Solana. Otro punto bueno de Concanaco fue la verificación de que los descuentos fueron tales, es decir reales, para lo cual llegaron a un convenio con la Profeco.
Profeco, la Procuraduría Federal del Consumidor, puso a disposición de los consumidores su Conciliaexpress, mediante internet, por si alguien tiene una queja lo pueda hacer en línea lo más rápido posible. También, tuvo módulo y monitoreó 990 productos para su Quién es quién en los precios, que también aparece en la página de la Procuraduría del Consumidor.
DELL Y TARJETAS, PROTAGONISTAS
Incluso, vimos lamentables errores, como los de Dell que por un error de sistema, puso el precio de flete de menos de 700 pesos en lugar del precio real de la computadora, de 44 mil pesos.
Y ni modo: la Profeco le obligó a respetar el precio que había puesto de 700 pesos, pues así está la Ley del Consumidor. Bien por Dell que entró al Buen Fin, y mal por quien hizo su sistema.
Otro dato bueno del Buen Fin es el uso de tarjetas de crédito y débito, pues mientras menos se consuma en efectivo es mejor para el sistema de pagos. Ahí el reto es para el consumidor: no dar tarjetazos a diestra y siniestra.
LO MALO: DESCUENTOS PEQUEÑOS
Lo malo de El Buen Fin. Todavía hay muchos comercios que ponen descuentos pequeños durante este fin de semana largo, previo a la Navidad.
Por ejemplo, los productos más vendidos durante esta temporada son las pantallas planas, digitales, con verdaderos descuentos.
Pero, por otro lado, vemos a quienes simulan que participan, pero no lo hacen bien, con descuentos del 10%, que en verdad es muy poco. Si queremos ser competitivos con el Black Friday de Estados Unidos, debemos poner descuentos de ésos de 50% y70%, como lo hacen allá.
Que allá lo aprovechan para cambiar inventarios, claro. Aquí podríamos hacer lo mismo. Recordemos que es la temporada prenavideña, y luego vendrá el nuevo ciclo de ofertas, pero hasta enero.
LO FEO: POCA PARTICIPACIÓN DE DEPARTAMENTALES
Lo feo: la poca disposición de las tiendas departamentales. Si bien hemos visto a la ANTAD, la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales, participar activamente en el Buen Fin, debemos decir que más bien son las tiendas de autoservicio (los supermercados tipo Soriana, Walmart, Chedraui), los que se envuelven con fuertes descuentos durante esta temporada.
Sin embargo, las tiendas departamentales fueron conservadoras: dieron descuentos de 40%, cuando todos sabemos que también cambian inventarios y podrían tener una acción mucho más decidida en cuanto a descuentos.
Además, ya no se vale lo de dar 18 o hasta 24 meses sin intereses. Ello puede ayudar al consumidor a financiarse, pero también a endeudarlo más. Lo que debería ser son descuentos más decididos.
Si bien dentro de las tiendas departamentales vimos descuentos en línea blanca o pantallas, la verdad en ropa se vieron pocas ofertas y las que había seguían dependiendo de recompensarlo a través de vales, para que sigas comprando en la misma tienda. Aquí las tiendas departamentales deben apoyar más El Buen Fin, ir más allá del 40% de descuentos en el que entran en su zona de confort y que no abarcan toda la tienda.
