Corrupción catapulta a AMLO

Once días de campaña después y López Obrador continúa en la cima. Ayer el Instituto Ortega y Gasset organizó aquí un coloquio internacional sobre la confiabilidad que tienen las encuestas, en general, hoy. Y tú, ¿le crees a las encuestas? El método a debate: la muestra, el cuestionario y el levantamiento en campo. Reflexión pertinente, cómo nunca.

Pero igual, todas las mediciones apuntan a que AMLO será el próximo presidente de México. Errores habrá, pero apostar al error demoscópico universal es como hacer trampa en el solitario.

Suponiendo, sin conceder, sería la corrupción lo que valide la tercera intentona de López Obrador. Encuestólogos dicen que el primer estímulo de los electores es la economía, después el binomio inseguridad-violencia y tercero, la corrupción.

Sin embargo, la candidatura del hombre sin partido con más experiencia en la función pública, con mayor recorrido en las esferas económicas domésticas y globales, José Antonio Meade, está atascada por el desprestigio del PRI. De su probidad y pericia económica está exento, pero no.

El voto corporativo más robusto es el del tricolor, su capacidad para organizar y operar la potente maquinaria federal no ha impulsado al ciudadano Meade; la sensatez de sus ideas no mueven, con la velocidad requerida, una campaña centrada en noquear a Ricardo Anaya, beneficiando al puntero.

La percepción de corrupción asociada al PRI y a la generación que hoy gobierna, la misma que construyó reformas estructurales sin precedentes y aplaudidas, es la principal motivación declarada para votar por López Obrador.

Del lado del panista, lo mismo. Moches, naves, socios y enredos; su colusión con un priismo del cual nunca se diferenció; donde a su mejor expresidente lo defenestraron por estrategia mezquina; un sabotaje intestino del cual el frentista en jefe no se percata aún.

Mientras tanto, la franja demográfica donde anidan las simpatías por el polémico proyecto del tabasqueño crece, rejuvenece y profesionaliza. Su discurso y estrategia parten de un piso muy superior al de sus oponentes; por tanto, AMLO busca a quienes dudan, por eso dice que nadie tendrá que irse cuando él gane, ni el innombrable, ni el de las botas, ni el espurio; nadie.

Ofrece honestidad antes que eficacia, antes que experiencia, antes que todo, y eso le alcanza. Construye absurdos monumentales impunemente con sus candidaturas morenas: Napito, Néstora, CNTE, Elba y más. Ondea sábanas blancas ante empresarios a pesar de sus contradicciones, amenazas y regresiones proyectadas, de su pésima matemática presupuestal.

El moreno mayor juega a no perder para ganar, y mantiene ventaja.

Sagarpa y ASF. La Sagarpa informa, con respecto a las observaciones de la ASF sobre la Cuenta Pública 2015, que los apuntes se refieren a un convenio firmado en febrero de ese año con la Universidad Autónoma de Zacatecas, a la que la Sagarpa encargó 36 proyectos y estudios. Que ningún componente, programa o subsidio entrega apoyos validados con huella digital, ni se entregan incentivos en efectivo. Continuará…


Este artículo fue publicado en La Razón el 10 de abril de 2018, agradecemos a Carlos Urdiales su autorización para publicarlo en nuestra página.

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