Dante Delgado: no actúe como un cacique

Dante Delgado, coordinador de Movimiento Ciudadano:

Usted es un hombre experimentado en la política nacional y no es en balde, casi toda su carrera la desempeñó como militante del PRI. Desde los tiempos de la masacre de estudiantes perpetrada por el gobierno en 1971 hasta su paso como gobernador entre 1988 y 1992 para suplir a Fernando Gutiérrez Barios, uno de los responsables de la masacre de aquel Jueves de Corpus. Es decir, cuando cientos de miles de nosotros salíamos a las calles a manifestarnos contra la represión, en el primer caso, y contra el fraude electoral, en el segundo. Ese fraude, por cierto, implicó la organización de un frente que fue encabezado por Cuauhtémoc Cárdenas y varios otros ex priistas como Porfirio Muñoz Ledo. En la izquierda en ese entonces, supimos comprender el momento e integramos el Frente Democrático Nacional. No privó esa delirante forma de rechazar a lo que oliera al PRI. Todo esto pasó mientras usted acumulaba cargos bajo las siglas del tricolor hasta 1994 cuando fue acusado por desvío de fondos y por ello encarcelado. Ese fue el punto de quiebre que le hizo guardar el resentimiento que ahora tiene contra el PRI más aún cuando perdió las elecciones para gobernador contra ese partido en 2004.

Ahora usted es coordinador de Movimiento Ciudadano, un partido que ha crecido gracias a su astucia y perseverancia, a las buenas relaciones que tiene con priistas, ex priistas y, en general, políticos de todos los partidos. Es tan buen operador que siempre puede capitalizar algún desprendimiento para emplearlo como pieza en las elecciones y aumentar su presencia junto con los consabidos dividendos económicos. De ahí que usted se comporte más como el dueño de un negocio que como un líder que atienda la complejidad que vive el país en estos momentos. “Ni a la esquina con el PRI” dice usted que durante tantos años militó y fraguó su fortuna en ese partido. Sí, usted que no descarta que gente del PRI salga de su partido y se presente con las siglas del suyo como candidato (como no descarta que sea alguien de Morena). El pragmatismo siempre va acompañado de un hombre sagaz como usted y de eso nadie (o muy pocos) se espantan.

Pero vayamos más allá de las proclamas, es decir, más allá del horizonte naranja o cantaletas así que en realidad son parte de la propaganda. Usted no es dueño de Movimiento Ciudadano y en esa condición ha dicho que no le gusta el método de selección del candidato presidencial de la alianza opositora pero no dice cuál será el método de MC ni abre la ruta para que en su interior inicie la discusión. Por cuidar su negocio lo está poniento en riesgo porque hay muchos militantes respetables, incluso provenientes de luchas históricas, que no aceptan las decisiones verticales. Que el partido participe de la Alianza no sólo depende de usted si no de ellos. Y de la realidad también. ¿Busca ganar votos y aprovecharse del enorme descontento que hay contra Morena y así recibir más jugosas prerrogativas? Le aclaro antes de concluir: este no es un ruego como muchos creen cuando se le insiste a usted en mirar más allá de sus bolsillos y más allá de sus argucias y resentimiento con el PRI (que no lo son tanto, seamos sinceros, hay muchos priistas y ex priistas con quienes departe en su rancho de vez en cuando).

Usted entiende la regresión en la que está el país y la pregunta es qué está dispuesto a hacer por ello. Lo decoroso, lo decente, es impulsar una discusión interna dentro de su partido. No comportarse como un cacique.

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