miércoles 22 mayo 2024

El tiro está cantado

por Ana Lucía Medina

Después de conocerse los resultados de la jornada electoral del 6 de junio de 2022, los líderes de los partidos de oposición afirmaron que había “tiro” para las elecciones del 2024. Días después, el presidente López Obrador, en su mañanera, declaró a los periodistas que él no entendía el significado de la expresión “hay tiro”, los presentes –pecando de ingenuos–, le aclararon que los liderazgos del PAN, PRI y PRD, se referían a que había “pelea”, “pleito”, entre ellos y el proyecto que él representa.

El presidente puede fingir no entender las expresiones populares, pero pasar más de 18 años en las calles haciendo campaña, lo hicieron, sin duda, experto en retar a los contrarios, a los que él llama sus adversarios.

Cómo olvidar al candidato López Obrador en el año 2006, cuando furioso le gritó al presidente Vicente Fox “cállate, chachalaca”; la razón de su enojo fue que Fox reiteraba recomendaciones al electorado para que votaran por el candidato Felipe Calderón, en ese entonces, el presidente panista, hacía uso de expresiones –que ahora suenan inocentes– como “No cambies de caballo a mitad del río”.

Lo anterior dio pie a un pleito en tribunales y a una reforma electoral que impidiera la propaganda gubernamental, la intención era poner un alto a la indebida intervención del presidente en turno en los comicios, haciendo valer, entre otros, el principio de equidad en las elecciones.

Pero no es lo mismo ser opositor que cabeza de gobierno, y ya como titular del Ejecutivo, López Obrador ha llevado a la práctica, y de manera escandalosa, todo aquello de lo que se quejaba cuando estaba fuera de los espacios de poder.

Durante su sexenio, el presidente López ha intervenido en reiteradas ocasiones y de muchas formas en los procesos electorales. El 11 de mayo pasado, no sólo procedió ilegalmente pidiendo el voto por su partido en el próximo proceso electoral federal, invitó a los electores lograr metas porcentuales, al menos el 66 % de la votación en 2024, además, habló de propuestas concretas, como la reforma al Poder Judicial.

El autor de “cállate, chachalaca”, cantó el tiro y retó al pleito electoral así: “¿Quieres transformación?, ¿quieres que continúe la transformación o no? Eso es lo que se va a votar. ¿Quieres que regresen los corruptos? Ya sabes por quién vas a votar. ¿Quieres que siga la transformación? También, ya sabes”.

Disciplinado con su narrativa, encontró el momento de sacar a relucir los conceptos de moda en el obradorato: “¿Quieres que siga el clasismo, que te sigan humillando? Ya sabes por quién vas a votar. ¿Quieres que siga el racismo? Ya sabes por quién vas a votar. ¿Quieres que continúe la discriminación? Ya sabes por quién vas a votar”.

El otrora luchador por los procesos equitativos, retó a sus adversarios, abrió fuego y lo hizo como todo un experto, pero no sólo eso, lo hace como el más sucio de los peleoneros, no respeta las reglas que él mismo impulsó, golpea por la espalda, hace trampa, ataca por varios frentes, no juega limpio.

El tiro está cantado a la oposición, pero también a la autoridad electoral, a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, a las organizaciones de la sociedad Civil y a cientos de miles de ciudadanos que han expresado su inconformidad con este gobierno.

Ante la andanada de acciones ilegales, hay que recurrir a las instituciones para tratar de poner un alto y si es posible, buscar una sanción, pero al mismo tiempo estamos luchando por hacer que sobrevivan las instituciones que vigilan que los procesos electorales se lleven de acuerdo a las reglas, reglas que, por cierto, están en la cuerda floja.

El más experto pendenciero provoca todos los días, nos quiere en una riña permanente. Hay que actuar con inteligencia y no caer en su juego.

Además de recurrir a la defensa legal, también debemos ser conscientes de las claras señales que envía el presidente y sus allegados, y no ser ingenuos. La intención es, evidente, acabar con las instituciones que hemos construido durante décadas, avasallar a los otros poderes del Estado Mexicano, limitar nuestras libertades y hacer hasta lo imposible para asegurar que su proyecto de país perdure en el tiempo.

Por supuesto, la lucha por la permanencia de la autoridad electoral autónoma y nuestro derecho a votar de forma libre y auténtica, son claves.

El tiro está cantado, viene desde el poder y por lo pronto yo veo dos bandos: DEMÓCRATAS Y AUTORITARIOS.

También te puede interesar