Esos son los hechos, aunque haya a quienes no les guste:
AMLO adelantó la sucesión presidencial en marzo de 2021 y, cuatro meses, después habló de seis posibles candidatos.
Los líderes de los partidos opositores dijeron que el presidente no definiría sus tiempos y que ellos decidiarían cuándo hacerlo. Más de dos años después no tienen definido el método de selección y pasó lo que era obvio: el presidente ejerció su poder para precipitar los tiempos.
Desde 2021 hasta mayo de 2023, los personajes mencionados por el presidente han hecho campaña en todo el país, sin importarles los diques que plantea la ley.
En todo este tiempo, la oposición no ha definido un discurso alternativo y se ha perdido en conflictos internos. Entre sus precandidatos están lo mismo Demetrio Sodi de la Tijera (está por cumplir 79 años) que Gabriel Quadri de la Tijera pasando por la precandidatura más efímera de la historia como la de Pedro Ferriz H. En la actualidad hay más de 15 precandidatos, hasta Alito ya levantó la mano.
La oposición actúa sin reflejos y con poca claridad, ha apostado al hartazgo social y el resultado hasta ahora es que hay una gran sociedad civil con pequeños partidos políticos.
La administración presidencial es una tragedia en el país. En todos los rubros. ¿Y qué han hecho los partidos de oposición tras su tardanza para elegir candidato? Colocar de rehenes a los ciudadanos con una disyuntiva: “somos nosotros o es la dictadura”. ¿Y si la candidata fuera Lilly Téllez, los demócratas estamos obligados a votar por ella, aún siendo el otro extemo del populismo de la 4T? No.
En abril de este año, el presidente cerró la pinza y convocó a un pacto de unidad en Palacio Nacional. Los precandidatos aceptaron, incluído Monreal que, meses atrás, amagó con la ruptura. El acuerdo con él, todo parece indicar, es que será candidato al gobierno de la CDMX para competir con Taboada.
Guste o no hoy la carrera presidencial está entre Marcelo Ebrard y Claudia Sheinbaum. Todo indica que AMLO querrá imponer a Claudia y no sabemos si Marcelo se plegará. Ha tenido pláticas con líderes de MC pero no ha pasado de ahí. ¿Cifrar ese hecho me conduce a apoyar al canciller? No, sólo estoy anotando un hecho: Marcelo tiene más puntos de aceptación que cualquier candidato opositor en estos momentos.
Por quién votaré es lo de menos. Ya veremos cuando estén inscritos los candidatos pero desde ahora sé que por Alito o por la senadora Téllez, no votaría. Así de claro.

