En los próximos días el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) tendrá que discutir y decidir sobre el tema de las mayorías artificiales.
Es un asunto complejo, técnico en cierta medida, pero que puede significar un cambio notable en la conformación de la Cámara de Diputados, ya que el objetivo es evitar una sobrerrepresentación superior al ocho por ciento, que es lo que permite la Constitución.
El magistrado ponente, Felipe Fuentes Barrera, está por respaldar al INE en el Acuerdo (INE/CG193/2021) que se tomó para evitar que algún partido logre, mediante trasferencias de diputados por medio de los convenios de coalición, una mayoría que no le corresponde.
Fuentes Barrera concluyó que el acuerdo del INE, que se sustenta en la afiliación efectiva de quienes contienden por una curul, no viola principios constitucionales y más bien los respalda.
A pesar de lo que se ha dicho, esto no cambia las reglas del juego y lo que intenta es establecer un mecanismo de asignación de diputaciones de mayoría proporcional que refleje lo que ocurrió en las urnas y no que lo distorsione.

Este miércoles debió discutirse el proyecto en la Sala Superior, pero se postergó para los próximos días, con la idea de ir perfilando una decisión en el pleno.
El TEPJF suele estar sujeto a presiones, pero en este caso serán fuertes, por todo lo que está en juego. Cualquier partido mayoritario busca obtener el control de San Lázaro y Morena no es la excepción, aunque sea de modo absurdo, porque la votación aún no ocurre y el acuerdo no cambia en nada lo que se decida en cada distrito.
El contexto es un obstáculo adicional para el Tribunal Electoral, porque los magistrados y magistradas tienen que decidir, ahora sí sin coartadas, sobre la suerte de Félix Salgado y Raúl Morón, que por lo pronto quedaron fuera de la contienda en sus estados.
Los magistrados deben tener presente, sin embargo, que el gran pulso es sobre todo en lo que respecta a cómo se ejerce el poder y en ello la integración de la Cámara reviste un papel especial. Son jueces constitucionales y tienen que actuar en consecuencia, olvidándose de los cálculos de corto plazo, que no les van a servir, porque el proceso de debilitamiento institucional, o su intencionalidad, continuará, más allá de las determinaciones que con independencia tomen.
La Sala Superior tiene una gran oportunidad de dotar de certeza a la contienda. Además, es absurdo pensar que las reglas para respetar la Constitución tengan una dedicatoria especial, por el simple hecho de que la elección no ha ocurrido y no podemos saber cómo es que se ejercerá el voto. Muchas cosas pueden cambiar en las próximas semanas.
Es más, las disposiciones aprobadas por el INE podrían servirle inclusive a Morena, para que no se conforme una mayoría opositora, que no sea reflejo de los votos y la voluntad ciudadana.
Es la hora del Tribunal Electoral, con todo lo que ello implica.

