El Banco de México planteó tres escenarios de caída económica. Uno de ellos es preocupante. Se trata de una contracción tipo U profunda: la caída económica sería fuerte, de 8.3% para este año, y nos mantendríamos en la parte baja de la U por un tiempo. Por primera vez, la economía mexicana corre el riesgo de sufrir tres años consecutivos en recesión (por eso el Presidente quiere dejar de medir el PIB).
El Banco de México en su informe trimestral sobre inflación calcula una recesión en forma de U, donde la caída de 2020 es de 8.3%, mientras que para el 2021 se espera otra caída, pero menor de -0.5% para el 2021.
Se sumarían a la contracción que ya tuvimos durante el primer año de gobierno, 2019, de -0.3% del PIB.
NI LÓPEZ PORTILLO, ZEDILLO O CALDERÓN
Sería la primera vez que la economía mexicana sufriría tres años a la baja, de 2019 a 2021.
Ni siquiera en la crisis petrolera y deudora de los años ochenta (López Portillo), tuvimos tres años de caída continua. Hubo dos, 1982 y 1983.
Tampoco en el error de diciembre del 95 (Salinas-Zedillo), o en la de Lehman Brothers-AH1N1 (Calderón), tuvimos dos años seguidos en crisis. En esos periodos la recuperación fue en forma de V. Se cayó y levantó rápido.
NO LLEGA SALVAVIDAS AL EMPLEO
¿Qué sucede en esta ocasión? Que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador sigue sin actuar con medidas contracíclicas. El Informe del Banco de México deja ver la poca inyección de recursos del gobierno mexicano para enfrentar la crisis económica-sanitaria.
Mientras Italia (el que más invierte en medidas cotracíclicas), gasta 37% del PIB en la recuperación o Estados Unidos un 15% de su Producto Interno Bruto (PIB), incluso Brasil con un 7.1% de su PIB o Chile con un 5.9% de su PIB, en México apenas y se está gastando en medidas contracíclicas un 1.1 por ciento.
Estamos en una crisis que golpea, sobre todo, al empleo y la pequeña empresa.
La destrucción de empleos formales e informales es brutal. Banco de México estima un desempleo de entre 800 mil y 1 millón 400 mil empleos formales para el 2020. El desempleo traerá una recesión más prolongada. Los empleos en zonas urbanas son difíciles de reponer.
CRE, A LA MEDIDA DE BARTLETT
Manuel Bartlett, en varias entrevistas, pidió que el regulador a las plantas renovables les subiera sus tarifas que deben pagar a la CFE por transportación. Y por arte de magia, el regulador le hizo caso. La Comisión Reguladora de Energía aprobó, las nuevas tarifas que la CFE cobrará a las plantas de autoabasto. No hay descanso en contra de las plantas con energía renovable, eólica o solar. Bartlett, desde la CFE, y la secretaria de Energía, Rocío Nahle, consideran que están emparejando la cancha para permitir a la CFE tener números negros. Sin embargo, también envían una señal en contra para inversión privada existente, y la futura, que quiera operar renovables.
Este artículo fue publicado en Excélsior el 29 de mayo de 2020, agradecemos a José Yuste su autorización para publicarlo en nuestra página.

