miércoles 28 febrero 2024

Me quiere, no me quiere

por Ingrid Motta

La semana pasada el sector tecnológico estuvo muy ocupado con diferentes anuncios de gran trascendencia. Destaca por mucho, que el gobierno de Estados Unidos y 48 fiscales generales de diferentes estados, demanden por monopolio a Facebook, desde hace años, la red social más grande del planeta. Esta si es de poner especial atención.

Los qué, son obvios. Acusan a la red social de participar en prácticas anticompetitivas y tácticas ilegales, para intimidar y comprar a cualquier empresa que busque competirle, creando un monopolio ilegal.

Lo que no está tan claro son los por qué. Durante años el gobierno de Estados Unidos estuvo al tanto del crecimiento desmedido de Facebook, y aprobaron la compra de Instagram y WhattsApp; a pesar del inmenso escándalo que surgió en el 2018, cuando se confirmó el mal manejo de la seguridad de los datos de 87 millones de usuarios, que Zuckerberg compartió con Cambridge Analytica.

La margarita se empezó a deshojar ante los reclamos por la aplicación de un test de personalidad, que dentro de Facebook analizó a 270 mil usuarios. Los resultados supuestamente fueron utilizados para influir en el 2016 en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, en el referendo del Brexit del Reino Unido, y para diferentes fines, sin la autorización de los usuarios de la red social.

Me quiere

Todo esto en el ecosistema de un gobierno republicano que, en el 2019, quedó muy satisfecho con una multa a Facebook por malas prácticas, que sumaba 50 millones de dólares (un pelo a un gato).

Hoy, en un cambio de estafeta hacia los demócratas, que no quedaron nunca satisfechos con permitir inmunidad a los altos ejecutivos de Facebook, se empieza a generar mucho descontento, y por supuesto ganas de que la aplicación cambie radicalmente su status quo.

No me quiere

En el continuar de deshojar esta margarita tecnológica, la semana pasada, la Comisión Federal de Comercio, presidida por Joe Simons, presentó una demanda ante un tribunal de distrito en Washington, en donde la fiscal general demócrata de Nueva York, Letitia James, consensuó la declaración de docenas de territorios, para declarar que Zuckerberg dio prioridad a las ganancias, que al bienestar y privacidad de sus consumidores.

En su demanda, la Comisión Federal de Comercio culpa además a Facebook de buscar acabar con empresas que le compitan, minando la innovación y creatividad, al imponer condiciones a desarrolladores de software de terceros, para evitar interconexiones dentro de su plataforma, así como no permitir la programación de aplicaciones (API) para que desarrolladores interactúen en la red social.

Cualquier empresa que Zuckerberg considere competencia directa de servicios como: mensajería móvil, servicios de redes sociales, tiene sus días contados. Ya en el 2013 existió un antecedente con Vine, aplicación en donde los usuarios podían grabar videos cortos y compartirlos. Facebook simplemente cerro esta API para que no pudiera acceder a su plataforma¹.

Un mercado de competencia pura puede quedarse sólo en teoría mientras en empresas con productos homogéneos no exista: la libre concurrencia, condiciones de igualdad, precios equilibrados, libre entrada y salida del mercado, y que los consumidores reciban información real de lo que están adquiriendo por parte de todos los oferentes de servicios.

En conclusión, como usuarios y consumidores no sabemos quién siembra la margarita que, según nosotros, deshojaremos para saber si somos queridos, o no, por los productos y servicios que usamos.


1 FTC Sues Facebook for Illegal Monopolization. Disponible en: https://www.ftc.gov/news-events/press-releases/2020/12/ftc-sues-facebook-illegal-monopolization

También te puede interesar