jueves 29 febrero 2024

Norberto Rivera, el encubridor impune

por Antonio Medina

El cardenal en retiro, Norberto Rivera Carrera, que goza de su plácido retiro, es investigado por el Buró Federal de Investigación (FBI) de Estados Unidos ante los supuestos vínculos que tiene con el crimen organizado.

El jerarca de 80 años ha sido acusado de proteger al empresario Fernando Pyro de la O, quien es investigado por la justicia estadounidense por nexos con el narcotráfico en Colombia.

Es preciso recordar que Rivera Carrera ya ha tenido audiencias en cortes de Estados Unidos por denuncias de encubrimiento a pederastas, aunque en México ha sido protegido por los gobiernos de Fox, Calderón, Peña, y, desde luego, por el gobierno que encabeza su amigo, Andrés Manuel López Obrador.

No han valido las decenas de acusaciones de infantes y sus padres sobre el encubrimiento a sacerdotes violadores de niños desde que era obispo de la diócesis de Tehuacán, Puebla. Lo que sí ha valido para Rivera Carrera es el manto protector de su sotana, su amistad con multimillonarios y con los políticos poderosos en cada sexenio, sin importar el signo partidista.

Rivera ha sido impune a pesar de las pruebas de las víctimas que hoy en día son personas adultas que lo culpan por encubrir a sacerdotes pederastas, y ahora, ya lo veremos, como “protector de un vínculo clave” del crimen organizado en México, Colombia y Estados Unidos.

Si el gobierno actual cumpliera lo que ha prometido sobre la aplicación de la justicia, éste político religioso debería de enfrentar las acusaciones ante instancias judiciales mexicanas, de hecho, ya debería de haber sido encarcelado para después investigarlo, como sucede con miles de personas en cárceles de México; pero no, eso está muy lejos de sucederle al purpurado. No pisará la cárcel pues él sí cuenta (de facto) con la presunción de inocencia y con la bendición del presidente de México que perdona y concede generosa impunidad a sus amigos.

La CNDH, presidida por la señora Rosario Piedra, propuesta por el Jefe del Ejecutivo Federal en 2019, ha contenido las quejas contra Rivera Carrera y otros religiosos acusados de pederastia.

Ése órgano “autónomo”, en lugar de defender a las víctimas, las ha persuadido para “negociar directamente con el CEM en lugar de hacer escándalo y dañar legal y públicamente a la iglesia”. Tal información la ha comunicado a quien esto escribe un ex empleado de ese organismo (que ha pedido confidencialidad) y que confirma que la CNDH contiene las quejas contra el amigo del presidente y su iglesia.

Norberto Rivera ha construido una carrera política con empresarios corruptos y políticos conservadores de todos los partidos, con quienes comparte ideológicamente preceptos moralistas en torno a temas que trastocan su doble moral. Ha formado un grupo de poder que defiende “la moral” y “las buenas costumbres” desde la incongruencia de la corrupción y todas las fobias discriminatorias contra grupos que exigen derechos, libertades e igualdad.

Está ampliamente documentado que este político de la fe luchó durante toda su carrera religiosa desde su púlpito eclesiástico contra los derechos de las mujeres a decidir por su propio cuerpo, en contra de políticas de educación sexual, y el derecho al Matrimonio Igualitario que ha exigido el movimiento de la diversidad sexual.

A finales de los años 90 emprendió una campaña homofóbica en contra del uso del condón junto a José Barroso Chávez, presidente vitalicio de la Cruz Roja, y el líder moral del PAN de aquellos años, Carlos Castillo Peraza, de quien se ha documentado en diversos medios y recuentos históricos, que era homosexual.

En fin, en este país, el conservadurismo y la doble moral de la clase política (de izquierda y derecha) no ha cambiado, sigue siendo hipócrita y enemiga del progresismo cuando de libertades se trata, limitando derechos a minorías sociales y afectando la evolución de leyes y políticas públicas con una visión plural, democrática y abierta a todos los sectores sociales.

México no ha erradicado el influyentísimo con el gobierno que hoy ostenta el poder, se sigue privilegiando el amiguismo; en este caso, el que está vinculado al perdón cuasi celestial de AMLO a Norberto Rivera por sus inconfesables pecados terrenales.

Este gobierno, lejos de garantizar la laicidad de Estado mexicano, ha violentado ese principio fundamental que se ha defendido desde hace más de 150 años con sangre y revueltas sociales.

Hoy el presidente de México privilegia su amistad con un corrupto religioso y el clientelismo de las feligresías, en lugar de fomentar el empoderamiento de la ciudadanía y garantizar sus derechos en pos de las libertades.

Colofón: En el programa Sacro y Profano de Canal Once del pasado 31 de agosto, el maestro Bernardo Barranco entrevista a la historiadora Mónica Uribe y al periodista Rodrigo Vera, quienes han realizado diversas investigaciones que profundizan en los motivos que ha tenido el FBI para vincular al cardenal en retiro, Norberto Rivera Carrera. (canalonce)

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