De acuerdo con el más reciente veredicto del tribunal de las redes sociales, la palabra “jodido” ya no podrá ser usada por cualquiera, salvo para quienes ellos determinen que saben aplicarla correctamente.
Martha Debayle es una conductora de radio y televisión que ha sabido venderse muy bien en ciertos sectores sociales, como una mujer emprendedora que combina a la perfección su actividad profesional con su faceta de madre de familia; si eso es real, o si gusta o no su trabajo, ya es otro asunto. Lo cierto es que la dama es famosa, se cotiza muy bien como presentadora, dirige una revista femenina de su propiedad y recientemente ha lanzado una línea de productos para el hogar.
Por todo lo anterior, llama la atención de la revista Merca 2.0, especializada en temas de marketing, donde la entrevistan como un ejemplo de liderazgo y de éxito en este ámbito. Pero resulta que en un fragmento de esa plática, que se difunde ampliamente en las redes sociales, la señora Debayle – que se ha convertido en trending topic – tiene el mal tino de decir que nada de lo que ella hace: ni su programa de radio, ni su revista, ni nada, es para gente “jodida”, sin embargo, de inmediato hace la precisión de que su expresión no tiene nada que ver con clases sociales ni económicas, sino con la inteligencia y el criterio de la gente para elegir los productos que consumen: llámense programas de radio, revistas o lo que sea.
De nada le sirvió la aclaración sobre su concepción de lo “jodido”; los jueces del ciberespacio ya la han hecho polvo y no pueden evitar compararla con el otrora dueño de Televisa, Emilio Azcárraga Milmo cuando hace más de 20 años dijo que México es un país de una clase muy jodida y que para él, como cabeza de la empresa más importante de televisión era una obligación llevarle diversión y sacarla de su triste realidad.
Craso error comunicacional de la señora Debayle al emplear la palabra “jodido” buscando un acercamiento con las grandes masas ataviada con ropa de diseñador. No entiende que según el tribunal de las redes, la palabra “jodido” en boca de Chumel Torres o de cualquier otro símbolo de la “incorrección política”, merece aplausos y retuits, no así en alguien con una imagen tan “fresa” ni tan del “jet set” como la que ella proyecta y peor todavía, si trabaja para Televisa.
Jodido está el nivel de nuestro intercambio público, eso sí, cuando quienes se ostentan como los dueños de la verdad se vuelcan en hacer pedazos a una popular comunicadora por utilizar una palabra que, según sus implacables códigos, no encaja con su perfil de mujer exitosa y elegante.
