Extraño silencio el que Claudia Sheinbaum ha guardado tras la muy llamativa y mediática denuncia que la dirigencia nacional del PAN interpuso por ¡quince delitos! en contra de la ubicua y arrogante senadora Andrea Chávez. A pesar de que la joven legisladora se dijo perseguida, atacada, denostada y víctima de mentiras por parte de los medios y la oposición, Sheinbaum no salió en su defensa y vaya que antes lo ha hecho, con ella y con otros impresentables. Es evidente que Chávez ya no cae bien en Palacio Nacional, pues es tan torpe y pendenciera como Noroña y tan ansiosa de reflectores como Andrés Manuel López Obrador.
El pasado 10 de octubre, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió de manera firme a la senadora Andrea Chávez tras la agresión de que fue objeto por parte del monero Antonio Garci, quien difundió una imagen manipulada con fines de mofa sexual. Pero tras las denuncias que el PAN puso en contra de la senadora por 15 delitos no ha dicho nada.
Respecto a lo ocurrido, dijo entonces que se vale opinar distinto, pero hacer agresiones machistas. “Si no se esta de acuerdo, que usen su creatividad orientada de manera distinta y no a denigrar a una joven, además tan brillante como Andrea, por su condición de ser mujer. Mi solidaridad con Andrea”.
Pero, tras la denuncia que el PAN interpuso por 15 delitos en contra de Andrea Chávez, Sheinbaum no ha dicho una sola palabra. Ni de interés, ni de solidaridad, mucho menos de defensa. La defensa mediática de Chávez ha quedado en manos de ella misma y de la red de cuentas pagadas que hacen campaña en su favor.
Llama la atención el silencio de Claudia Sheinbaum, toda vez que en diversas ocasiones se ha tomado el tiempo y el trabajo de defender a diversos personajes, empezando por el propio expresidente Andrés Manuel López Obrador, a quien pidió que “ya déjenlo en paz” luego de que estalló el escándalo por el Rancho Izaguirre y en las redes le volvieron a llamar “narcopresidente”.
Por ejemplo, el 14 de febrero pasado defendió al exgobernador de Chiapas, Rutilio Escandón, actual cónsul en Miamia, señalado de vínculos con el narcotráfico por parte del priista Willy Ochoa, quien incluso envió una carta al respecto al presidente de Estados Unidos Donald Trump. Tras esos señalamientos, Sheinbaum dijo que Escandón es un compañero del movimiento en el que confía, que eso que se dice “es falso” e invitó a Ochoa a presentar “su denuncia” en caso de tener pruebas.
Otro caso: el pasado 26 de marzo no condenó que al diputado Cuauhtémoc Blanco se le haya sostenido el fuero, con lo que se impidió la investigación en su contra por presunto intento de violación en contra de su hermana. Si bien no lo defendió abiertamente, tampoco lo criticó, como sí hizo con el exfiscal de Morelos, Uriel Carmona, encargado de integrar la investigación.
Las acusaciones que Carmona fincó contra Blanco fueron la ocasión perfecta para que Sheinbaum cargara en contra del exfiscal, a quien hace unos años acusó de encubrir un feminicidio. Sheinbaum dijo que la responsabilidad de que no se investigue al exgobernador de Morelos es del fiscal. Agregó que ella está “del lado de las víctimas”, pero lo cierto es que su partido cerró filas dentro del Congreso para evitar que Blanco perdiera el fuero.
Y, a diferencia de la solidaridad que en su momento externó para Andrea Chávez, no hizo lo mismo con la media hermana del exfutbolista, quien lo acusó de intentar violarla.
Fue el pasado 1 de abril que el PAN se presentó ante la Fiscalía General de la República a presentar denuncia contra Chávez por 15 delitos relacionados con el evidente y público uso de unidades médicas móviles para promocionar su imagen en Chihuahua, en actos que configuran una campaña electoral anticipada rumbo al 2027.
Ello, a raíz de que Latinus reveló que las unidades médicas que circulan en Chihuahua con el nombre y rostro de Chávez pertenecen al empresario Fernando Padilla Farfán, gran amigo de Adán Augusto López Hernández. La propia Chávez admitió que el empresario le realizó un “donativo” y luego dijo que se trató de convenios de colaboración. En cualquier caso, se trata de actos ilegales que ella reconoció públicamente y que están documentados en sus propias redes sociales.
El 2 de abril, el columnista Raymundo Riva Palacio publicó en su columna en El Financiero que Sheinbaum está muy molesta con el excesivo protagonismo de Andrea Chávez y por la ilegalidad de su financiamiento.
“Cuando el portal Latinus reveló que la senadora estaba utilizando unidades médicas como parte de su estrategia de promoción rumbo a las elecciones para la gubernatura de Chihuahua, la presidenta Claudia Sheinbaum fue tomada por sorpresa, no por el hecho en sí mismo, sino porque no comprendía cómo la soberbia y el cinismo de los morenistas involucrados en el caso, se habían abierto un flanco tan grande, al quedar expuesto, en medio de todo, el contratista y amigo del senador López, que estaba detrás de las unidades médicas, mejor adaptadas y equipadas que las que tiene el gobierno federal y muchos estatales”, escribió el periodista.
No puede ser coincidencia que, al tiempo del silencio de Sheinbaum, el periodista revelara que Sheinbaum había dado la orden de no permitir que Andrea Chávez fuera candidata de Morena al gobierno de Chihuahua para 2027.
“Desde el primer momento que apareció la publicación en Latinus, Sheinbaum comentó a sus colaboradores que hablaría con la presidenta de Morena, Luisa María Alcalde, para que no pasara su candidatura a la gubernatura, y con López, para que se olvidara de seguir impulsando a Chávez a la presidencia del Senado. Desde entonces, la situación de la senadora en Palacio Nacional se ha ido enredando y empeorando”, apuntó.
El silencio explícito de Sheinbaum, acompañado de las filtraciones Riva Palacio, son clara muestra de que Andrea Chávez incurrió en el desagrado de la presidenta. De por sí, su situación no era la mejor, toda vez que Chávez es protegida del líder de la bancada morenista, Adán Augusto López Hernández, con quien Sheinbaum ha tenido roces por el poder.
Naturalmente, Sheinbaum no puede criticar abiertamente los excesos propagandísticos de Chávez, quien desde hace dos años ha saturado las redes sociales, los medios y las calles de su estado con su nombre e imagen.
No puede hacerlo porque la propia Sheinbaum hizo lo mismo y hasta con más anticipación. Apenas llegada a la jefatura de gobierno surgieron sospechosas páginas en Facebook sin responsable visible que promovían su llegada a la presidencia. En 2021, tres años antes del proceso presidencial, Sheinbaum ya aparecía en portadas de revistas, espectaculares, programas, conferencias, mantas, volantes y más. Lo único que no hizo fue poner su rostro y nombre en ambulancias y consultorios móviles.
De parte de Andrea Chávez es una torpeza imitar a Sheinbaum en sus terrenos. Sobre todo porque lo hace con un descaro mayor y una inteligencia notablemente inferior a la de la presidenta. A pesar de la evidencia, Sheinbaum jamás aceptó abiertamente estar promoviendo su imagen.
Andrea Chávez es tan arrogante que hasta confesó sus delitos. Por eso Sheinbaum la considera ya un lastre para el movimiento.

