viernes 01 marzo 2024

Xóchitl, ahora Claudia comenzará a insultarte

por Marco Levario Turcott

Querida Xóchitl Gálvez:

Conozco a Claudia Sheinbaum desde hace 37 años, cuando participamos juntos en el CEU, el movimiento estudiantil que pretendió reformar la UNAM; también conozco a sus compinches como Martí Batres y Alvaro Delgado. Carecen de principios y por eso son beneficiaros del aluvión del populismo en el mundo y, en particular, del mesianismo que encarna López Obrador.

Desde el inició del sexenio hemos visto la estrategia del gobierno frente a los opositores: hagan lo que estos hagan siempre los descalifican y difaman. No admiten opiniones distintas a las suyas. Martí Batres no tiene miramientos para promover en las redes sociales las peores bajezas y Álvaro Delgado no tiene reparo en difundirlas como si fuera periodista. Tienen un aparato digital fuerte en donde están el Monero Hernández, Fabrizio Mejía y otros además de quienes hacen fila para integrarse, porque el gobierno les paga muy bien.

El gobierno federal y los integrantes de su maquinaria de comunicación están desconcertados frente al crecimiento exponencial que has tenido (y que a mí no me extraña, lo advertí hace dos meses). Saben que no eres parte de ninguna oligarquía y que incluso los partidos te han obstaculizado pero eso no les importa, quieren imponer esa narrativa y vendrán calumnias. Pero tu tienes la entereza, la claridad y la frescura para enfrentarlos y, sobre todo, algo que los expertos llaman como “respuesta orgánica”, es decir, el apoyo de miles de usuarios de las redes sociales.

Claudia Sheinbaum no tiene personalidad propia, es el costo que ha pagado (parece que con gusto) para ascender políticamente. Escúchala, ya hasta habla como tabasqueña y necesita que un hombre, su líder, le levante la mano para poder caminar sola. Tú has delimitado tu propio destino y a veces hablas hasta con culebras, pero con una autenticidad que jamás podrá tener la ex jefa de gobierno quien, más allá de tener la gracia de una jirafa bailando tap, no tiene ideas propias: representa la continuidad del gobierno populista, ineficaz y criminal.

Ya comenzaron los madrazos en tu contra: fotocomposiciones, señalamientos de supuestos enjuagues y todo aquello que busca inhibir el arrojo para enfrentar a una maquinaria poderosa que se ha hecho de medios de comunicación relevantes y tiene una estructura digital muy costosa. Ese es el tamaño del monstruo al que enfrentas aunque nunca será más grande que la convicción ciudadana por abrir las puertas del Palacio Nacional a punta de votos.

Ellos representan la demagogia, la inquina y el odio. Espero que tú representes la esperanza, la alegría y la inclusión. Que sumes a un poderoso ejército de ciudadanos para defender al país con propuestas, paciencia y temple. Vas bien. Que Claudia siga hablando como tabasqueña y Álvaro Delgado vea eso como una virtud, mientras Batres sigue, como siempre, sumido en la mierda. Los ciudadanos de bien sabrán distinguir. Lo están haciendo ya.

Te mando un abrazo.

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