
Recomendamos: Instructivo para evadir debates y ganar de antemano, por Jose Woldenberg
No sabemos discutir. Se nos dificulta hasta extremos inverosímiles procesar información, valorar el conocimiento y sobre todo argumentar. Pero eso sí, tenemos más que afiladas las capacidades de adjetivar, descalificar e incluso amenazar. Y si creen que exagero pueden darse








