
feminicidios
Unas y Otros
Mi hija vive en Puebla, no paro de pensar que pudo ser ella. La muerte de una joven como Mara y en esas circunstancias, no tiene matices, es roja, es horrible con adjetivos que no pueden ni deben atenuarse. Como

Mi hija vive en Puebla, no paro de pensar que pudo ser ella. La muerte de una joven como Mara y en esas circunstancias, no tiene matices, es roja, es horrible con adjetivos que no pueden ni deben atenuarse. Como