
A mis colegas postrados y los que se adelantaron víctimas del pinche Covid
Ayer se fueron Juan Hernández y José Luis Arenas, el inolvidable “Hermanito”. Por separado, el año pasado los encontré casualmente. Juan, propio, con la sonrisa gentil y el saludo formal. –¿Cómo estás, Sánchezlimón? Te leo–, me dijo sin estrechar la






