Cárceles de pesadillas
Por más esfuerzos, que los ha habido, las cárceles en el país, en la gran mayoría de los casos, son una extensión de la delincuencia. Son de esos espacios donde la realidad supera por mucho a la ficción. Es
Por más esfuerzos, que los ha habido, las cárceles en el país, en la gran mayoría de los casos, son una extensión de la delincuencia. Son de esos espacios donde la realidad supera por mucho a la ficción. Es

Un miedo profundo envuelve las noches y los días de quienes dirigen las prisiones y se convierte en pesadillas con las posibilidades, siempre presentes, de los motines o las fugas. Cuando los centros de encierro revientan y se apodera de