
Recomendamos: Anunciar para no vender: cómo la publicidad se ha adaptado a un mundo paralizado
La publicidad tiene la virtud de adelantarse a la vida cotidiana. Anuncia la Navidad y la primavera, la llegada de un revolucionario modelo de coche urbano o de un innovador artefacto tecnológico. Funciona también como un termómetro de la economía








