Un año más tarde, ¿cuál será el verso, la mejor forma de recordar al capitán? Aunque en realidad la sensación en el mundo del entretenimiento es que no ha pasado suficiente tiempo como para darle carpetazo a un grandioso y carismático talento como Robin Williams, que hay ganas de mantener vivo el recuerdo. Para muestra, la actividad frenética en las redes sociales al calor del primer aniversario de la muerte del que sigue siendo uno de los actores más queridos y venerados de la industria, un hombre cargado de fantasmas y adicciones que se acabó por quitar la vida en su casa de Tiburón, en la bahía de San Francisco.
Aquello fue una sopresa mayúscula, algo que nadie esperaba después de someterse a los rigores de la rehabilitación para mantenerse alejado de las drogas y el alcohol. Más tarde, sin embargo, se descubrió que detrás de la decisión más drástica de su vida se encondía una depresión que no pudo superar. Difícil imaginar tamaña ironía, el trágico adiós de un genio de la comedia, de un hombre que llevaba sus propios chistes a cuestas, más allá del guión asignado de turno.
Durante un año se ha dicho que no hubo nota de suicidio para explicar lo sucedido, aunque el aniversario ha destapado los consabidos reportes que aseguran que Williams sí dejó distintos apuntes escritos para entender lo que le pasaba por la mente en sus últimos días de vida.
De acuerdo a Globe Magazine, el actor de 63 años solía escribir en pequeños pedazos de papel para describir su angustia. La publicación va más allá al describir tres notas en particular con mensajes cortos que detallaron su final. En la primera anotó: “Ya no puedo con esto”, en la segunda: “tiempo de irme” y en la tercera: “Ya no viene nada más”, una especulación en la que sus hijos no han querido entrar.
http://www.elmundo.es/cultura/2015/08/11/55c8ff04ca4741a9218b4593.html
