El nombramiento de un militar en activo como Jefe de la Guardia Nacional no sólo violenta la Constitución, también pisotea la soberanía del Poder Legislativo, indicó el Partido de la Revolución Democrática (PRD).
En cuestión de segundos, la ola de cuestionamientos surgieron dado que la Guardia Nacional fue apoyada por la oposición siempre y cuando ésta fuera operada por un mando civil.
Precisamente, en un posicionamiento público, el Sol Azteca recordó que en el Senado de la República se había acordado que la corporación sería encabezada por un civil, por lo que calificó como un engaño y una burla, la decisión del Ejecutivo federal.
La Dirigencia Nacional Extraordinaria, integrada por Adriana Díaz, Estephany Santiago, Karen Quiroga, Ángel Ávila, Fernando Belaunzarán, Camerino Márquez y Arturo Prida, de igual forma indicaron que la elección contraviene el artículo 21 de la Constitución Política, recientemente modificado y en el que se especifica que la Guardia Nacional será de carácter civil, disciplinado y profesional.
En ese sentido, el partido expone cómo, una vez más, el presidente López Obrador actúa con soberbia pues ignora los acuerdos formulados en el Poder Legislativo y las voces de la CNDH y de más de 500 activistas, asociaciones civiles y expertos en el tema de la seguridad.
“Con esta medida, considera, se dará continuidad a la militarización y se incrementará la violación de los derechos humanos, pues se vulnera el espíritu de la reforma constitucional, aprobada el pasado mes de febrero”, agrega.
Finalmente la dirigencia del partido informó que, en todo momento, acompañarán las exigencias de la CNDH y la ONU en el sentido de que el mando debe ser civil.

