#Oscar2017: Jackie

"Jackie" (Jackie, 2016), es un largometraje del cineasta chileno Pablo Larraín, el mismo de quien, en breve, veremos "Neruda", estelarizada por Gael García Bernal. No podría ser más contrastante la filmografía reciente de este personaje, quien afirma que cuando le ofrecieron involucrarse en el proyecto que Darren Aronofsky no quiso desarrollar (él sólo funge como productor), dudó mucho en aceptar, debido a su desconocimiento no sólo de la familia Kennedy, sino, en general, del sistema político estadounidense, Sin embargo Larraín, el creador de aquel largometraje "No" en el que documenta el plebiscito que finalmente llevó a la salida del poder de Augusto Pinochet, no hizo con "Jackie" un mal trabajo.


 



 


En "Jackie", la israelí Natalie Portman (esperemos que el vicepresidente de Estados Unidos no vaya a salir a decir que esta extraordinaria actriz es nicaragüense) encarna a Jaqueline Lee Bouvier, mejor conocida como Jackie Kennedy, en los días que siguieron al asesinato de John F. Kennedy. A través de una entrevista con el periodista Theodore H. White de la revista Life, Jackie rememora su vida como Primera Dama, y el trauma de ver morir a su esposo, además de explicar los arreglos para el funeral correspondiente.


Natalie Portman realiza una caracterización que me parece, es la más sobresaliente de su carrera, dado que recrea al personaje, en vez de sólo imitarlo. Para encarnar a Jackie, hizo una extensa investigación de Jaqueline Kennedy y se preparó por mucho tiempo para ello. Algo que me gustó mucho de esta película, es cómo "Jackie" relata el trauma del asesinato de su esposo desde el punto de vista de ella, como esposa, como madre y como mujer. En "Jackie" no vemos la reiteración del magnicidio a la usanza de lo que hiciera Oliver Stone en "JFK" (1991), donde los caracteres femeninos, brillan por su ausencia (Sissy Spacek, se acordarán, tiene un rol muy secundario en el filme). En este sentido, mientras que "JFK" es una historia de muerte y conspiración protagonizada por hombres, "Jackie" describe el drama de ser mujer en una sociedad donde a las primeras damas se les suele considerar como accesorios del Presidente (y si bien HillaryClinton quiso cambiar eso, las cosas no parecen haber variado mucho, a juzgar por la situación de la actual Primera Dama, Melania Trump).



 


Jackie no sabe qué será de su vida al tener que abandonar la Casa Blanca de manera abrupta. No cuenta con recursos propios y le preocupa dar educación a sus hijos. Con todo, defiende su derecho a decidir la forma en que se llevarán a cabo las exequias de su marido. Es una mujer que busca cuidar su imagen, que es asesorada para verse adorable y sonreir ante las cámaras de televisión, pero que en privado se muestra depresiva, fumadora. No hay que olvidar que es la primera Primera Dama mediática en la historia de Estados Unidos, quien llevó a las audiencias a recorrer la Casa Blanca, desde sus televisores, previo al magnicidio.


"Jackie" no es, entonces, la típica cinta biográfica en que el espectador verá lo mismo de siempre en torno a la muerte de John F. Kennedy. En cambio, es una historia narrada desde los sentimientos, esos que afloran cuando algo inesperado y terrible ocurre en nuestras vidas. No era un trabajo fácil para Portman, pero me parece que lo llevó a buen puerto y por ello su caracterización ha sido ampliamente reconocida por la crítica. No sé si le alcanzará para alzarse hoy con la que sería su segunda estatuilla de los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood (tiene una dura competencia, a mi manera de ver, en la persona de Isabelle Huppert). En cualquier caso, "Jackie" vale mucho la pena para quienes desean conocer otro punto de vista sobre los acontecimientos que circundaron aquel fatídico 22 de noviembre de 1963.

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