
Natalie Portman realiza una caracterización que me parece, es la más sobresaliente de su carrera, dado que recrea al personaje, en vez de sólo imitarlo. Para encarnar a Jackie, hizo una extensa investigación de Jaqueline Kennedy y se preparó por mucho tiempo para ello. Algo que me gustó mucho de esta película, es cómo "Jackie" relata el trauma del asesinato de su esposo desde el punto de vista de ella, como esposa, como madre y como mujer. En "Jackie" no vemos la reiteración del magnicidio a la usanza de lo que hiciera Oliver Stone en "JFK" (1991), donde los caracteres femeninos, brillan por su ausencia (Sissy Spacek, se acordarán, tiene un rol muy secundario en el filme). En este sentido, mientras que "JFK" es una historia de muerte y conspiración protagonizada por hombres, "Jackie" describe el drama de ser mujer en una sociedad donde a las primeras damas se les suele considerar como accesorios del Presidente (y si bien HillaryClinton quiso cambiar eso, las cosas no parecen haber variado mucho, a juzgar por la situación de la actual Primera Dama, Melania Trump).

"Jackie" no es, entonces, la típica cinta biográfica en que el espectador verá lo mismo de siempre en torno a la muerte de John F. Kennedy. En cambio, es una historia narrada desde los sentimientos, esos que afloran cuando algo inesperado y terrible ocurre en nuestras vidas. No era un trabajo fácil para Portman, pero me parece que lo llevó a buen puerto y por ello su caracterización ha sido ampliamente reconocida por la crítica. No sé si le alcanzará para alzarse hoy con la que sería su segunda estatuilla de los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood (tiene una dura competencia, a mi manera de ver, en la persona de Isabelle Huppert). En cualquier caso, "Jackie" vale mucho la pena para quienes desean conocer otro punto de vista sobre los acontecimientos que circundaron aquel fatídico 22 de noviembre de 1963.

