Aun cuando hay opiniones en contra dentro de la propia Cámara de Diputados, legisladores morenistas ya alistan el dictamen de aprobación de la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica enviada por el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Este miércoles, El Universal informó que entre los legisladores de la Comisión de Energía se analiza ya el proyecto de dictamen en sentido aprobatorio. La semana pasada la Comisión de Presupuesto se pronunció en sentido positivo y dentro de la de Economía se presentó una opinión en contra.
Además, durante el ejercicio de Parlamento Abierto realizado el fin de semana, en que se presentaron miembros de la iniciativa privada y diversos especialistas, fueron mayoría quienes alertaron sobre el peligro a las finanzas públicas y el retroceso en la política energética que representa la propuesta de AMLO.
El proyecto de dictamen será discutido y con toda probabilidad, aprobado, durante la sesión ordinaria del viernes 19.
En atenta obediencia a la indicación de AMLO, que dijo que a su proyecto no le cambiaría “ni una coma”, los legisladores hicieron ajustes mínimos, expresados en algunos artículos transitorios. En uno de ellos señalan que “todas las disposiciones que se opongan a lo dispuesto de este decreto, quedarán derogadas”.
En otro transitorio, dan a la Comisión Reguladora de Energía la facultad de revocar todo permiso de autoabastecimiento que se haya concedido conforme a la actual versión de la ley. Y concede a los permisionarios la salida de tramitar un permiso de generación, pero conforme a la nueva versión de la misma.
En el mismo tenor, otro transitorio más aborda los contratos de compraventa de fluido eléctrico que se han realizado entre el Estado y productores independientes, bajo la ley que será modificada. Estos contratos, dice el artículo, deberán revisarse para evaluar que sean rentables para el gobierno federal, de acuerdo a la Constitución, la Ley Federal de Presupuesto y la Ley General de Deuda Pública. De no cumplir con las normativas, estos contratos tendrán que ser cancelados o renegociados.
Otra precisión que se añade es que la indicación para que las diferentes instancias estatales en materia de energía realicen adecuaciones a todos sus documentos, reglamentos, manuales y más, en función de lo que indica la reforma.
En síntesis, todas las adiciones realizadas por los morenistas al proyecto de AMLO tienen como única finalidad fortalecerla y regular su aplicación, sin modificar su esencia.
Los críticos de la reforma señalan que su aplicación violará acuerdos comerciales entre México y otros países, que irá en detrimento de la producción de energías limpias y provocará un grave impacto en las finanzas públicas, debido a los contratos que el gobierno deberá cancelar con particulares.
El núcleo de la reforma consiste en darle preferencia a las empresas del Estado para que le vendan fluido eléctrico a la Comisión Federal de Electricidad y reducir o eliminar la compra de energía a particulares.
A pesar de todas las voces que se han manifestado en contra de este proyecto, lanzando alertas sobre que podría violar tratados comerciales internacionales, así como generar pérdidas millonarias para México, los diputados federales de Morena cumplieron con López Obrador y solamente le hicieron cambios mínimos a la iniciativa del presidente.

