Los alfiles de EPN

Miguel Ángel Osorio Chong y Luis Videgaray han sido hasta ahora los dos fundamentales políticos del Presidente Peña Nieto; con ellos ha operado lo mejor de su administración, concertación, operación y aprobación de reformas estructurales.


A ellos dos el Presidente ha soportado en las crisis y en las expectativas no cumplidas. Violencia, fugas y reaprehensiones, derechos humanos, y crímenes sin castigo, por un lado. Falta de crecimiento, recortes, devaluación, reformas chatas que dan pie a nuevos spots del antagónico por oficio de AMLO, por el otro.


De esos alfiles ha dependido gran parte del equipo presidencial; a unos más, a otros menos, se les vincula con alguno de los dos hombres del Presidente. Los cambios más recientes en Pemex, IMSS, Turismo, SEP y ahora hasta en el PRI cargan la balanza a favor del Secretario de Hacienda.


Dos alfiles presidenciales confiables, diferentes pero complementarios para la estrategia sexenal. ¿Cuáles de las deficiencias de cada uno han impactado más en el mal humor social, en la debacle electoral del PRI o en los bajos niveles de aprobación ciudadana a la gestión de Enrique Peña Nieto? difícil de saber.


Sin embargo, en el camino rumbo al cuarto informe de gobierno y con más cambios por venir, el titular de Hacienda parece cargar la balanza política a su favor, a su proyecto y estilo.


Luis Videgaray se antoja poco como candidato presidencial por varios factores: su bajo nivel de popularidad y conocimiento, su carácter parco, la distancia social que desde su inteligencia disfruta y proyecta, los malos ánimos que suscita al interior del priismo que lo culpa del estilo de gestión que no genera ni votos ni reconocimiento.


Si bien Osorio y Videgaray no representan antípodas políticas, sí encarnan dos esencias diferentes. Una es la social, la que hace de la política un instrumento de empatía social; la otra es el rigor técnico, la idea que no considera nada fuera de ella misma, la visión del poder desde la altura.


Se acerca el tiempo en que una de esas dos esencias favoritas del Presidente habrá de prevalecer; uno de los alfiles deberá o encarnar o liderar la respuesta gubernamental para defender su proyecto nacional y plantear a la ciudadanía razones suficientes para refrendar votos que, o consoliden esa visión, o la echen al piso en aras de promesas populistas.


- CDMX, la ciudad de la eterna prórroga. Al fiasco de los verificentros cerrados por falta de certificados Profepa, hay que sumar la contradicción, la decisión siempre reactiva de la Sedema de Tanya Müller, del no habrá prórroga para las revisiones que marca el calendario en julio, al sí habrá ampliación del plazo.


Eso sí: nuevas placas y tarjetas de circulación, nuevos trámites para automovilistas capitalinos. A este paso todos los autos, caros o baratos, traerán láminas de Morelos.



Este artículo fue publicado en La Razón el 13 de julio de 2016, agradecemos a Carlos Urdiales su autorización para publicarlo en nuestra página.

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