⿿Todo es posible⿝: Solar Impulse II concluye su vuelta al mundo en 505 días

No fue una vuelta de 80 días como narra Julio Verne, este nuevo viaje alrededor del mundo tomó 505 días, el Solar Impulse II completó este lunes 25 de julio su primera travesía global para dejar en la historia un nuevo legado y en la ciencia un ejemplo de progreso con energías renovables.


A una velocidad media de 75 kilómetros por hora, el Solar impulse II aterrizó a las 4:05 GTM en el aeropuerto de Abu Dabi, tras sortear varios imprevistos mecánicos y climatológicos en poco más de 16 meses de travesía. El domingo, el avión que utiliza el Sol como única fuente de energía, despegó desde Egipto para completar la 17 y última etapa de vuelo, tramo que fue pilotado por el explorador y médico suizo Bertrand Piccard, de 58 años, hijo y nieto de una familia de científicos y aventureros.



Así aterrizó el Solar Impulse II en Abu Dabi


En el aeropuerto Al Bateen -reservado a vuelos privados- una multitud ya esperaba con gritos y aplausos a la aeronave que partió de ese mismo punto el 9 de marzo de 2015. Entre ellos, el piloto suizo André Borschberg, de 63 años, compañero de Piccard en esta histórica aventura.


Con un peso de tonelada y media, tan ancho como un Boeing 747, la aeronave vuela gracias a unas baterías que almacenan la energía solar captada por 17 mil celdas fotovoltaicas en sus alas y en el dorso de su fuselaje. Su velocidad promedio oscila los 50 km/h, aunque puede duplicarla cuando está expuesto al Sol plenamente.


Originalmente, el objetivo era concluir la vuelta en sólo cinco meses (de marzo a agosto de 2015), pero las condiciones climatológicas, las fallas en las baterías y problemas de salud de los pilotos retrasaron las etapas del viaje. 



A André Borschberg le tocó pilotear el tramo más largo, cruzar el Pacífico. Desde Nagoya, Japón, hasta el archipiélago de Hawái, recorrió seis mil 437 kilómetros en aproximadamente 118 horas. Ahí permaneció por casi diez meses para restaurar unas baterías que se dañaron al cruzar el Pacífico. De hecho, Japón no estaba contemplada en el plan original, pero fue necesario aterrizar en ese punto después de que el avión salió de Nankin, China, debido a que las condiciones meteorológicas no permitían hacer un vuelo transoceánico.


“Todo es posible, así que por qué no soñar y probar más", "¿Por qué tomamos este riesgo? Porque sabemos que la única manera de no fallar es nunca tratar”, escribió en su cuenta de Twitter, Piccard.





 


Por su parte, Borschberg comentó: “Mi mayor logro es construir y liderar un equipo que logró algo considerado imposible”, “Fue más difícil de lo que pensamos, pero ¡lo hicimos! Demostramos que #EnergíasLimpias pueden conseguir la imposible”.






(Con información de AFP) 


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