Ante posible destitución, Rousseff mejora programa contra la pobreza

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, anunció el pasado domingo un incremento del 9% en su plan de contra el hambre y un ajuste de impuestos que beneficiará a los trabajadores.


El anunció, que se da mientras la mandataria enfrenta un proceso para determinar si inicia un juicio político en su contra, plantea un ajuste al impuesto sobre la renta, el cual entrará en vigor a partir de 2017.


De igual forma, desde un acto en São Paulo organizado por los sindicatos con motivo del Día del Trabajo, la presidenta reiteró que “resistirá y luchará hasta el fin” sobre las acusaciones por alterar cuentas públicas.


Rousseff advirtió que en el supuesto de que sea destituida y el vicepresidente Michel Temer asuma el poder, éste “acabará con una parte” del programa Bolsa Familiar.


La mandataria reiteró que es víctima de un “golpe” de Estado que inició en la Cámara de Diputados con su presidente, Eduardo Cunha, quien por venganza la acusó sin fundamentos sobre maquillar las cuentas del país.


Asimismo, acusó a Cunha y a otros legisladores de ser “responsables” de la crisis económica que azota al país y el aumento en el desempleo por no aprobar las reformas que ella propuso al Congreso.


El programa Bolsa Familia fue creado por el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011) con la finalidad de conceder subsidios de unos 164 reales (unos 48 dólares) mensuales a cerca de 14 millones de familias pobres, según datos del gobierno.


(Con información de EFE, AFP y DPA)


 


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