Sin ir, luce Mancera en discurso de Basave

Agustín Basave se lució en el acto por el aniversario 27 del PRD: un finísimo discurso que pocos presentes entendieron, pues el catedrático gusta más escucharse a sí mismo y sentirse Luciano en Relatos Verídicos, que dirigirse a las bases como dirigente nacional de un partido.


“No han sido pocas, en estos 27 años, las actas de defunción que nuestro partido ha sobrevivido. Los profetas del desahucio han anunciado su inminente deceso varias veces, y no han faltado forenses de la política que le han practicado la autopsia en vida. Y aquí está, con todos sus signos vitales presentes”, dijo.


Y agregó: “La historia no es ancla: es hélice. No hay un edén perdido al que tengamos que regresar, pero tampoco un paraíso terrenal al cual arribar; hay, sí, una herencia de luchadores sociales íntegros que debemos asumir y una cuarta socialdemocracia que les invito a tomar como punto de partida”.


Sin duda un discurso bellamente escrito, que sólo sirve para que el émulo de Luciano lo cuelgue en un marco de palo santo, ya que la hecatombe que registra el PRD en este momento necesita acciones más que lecciones: un lenguaje directo hacia sus militantes.


Es precisamente un lenguaje directo lo que provocó la estampida de militantes perredistas hacia Morena, cuyo líder no pierde tiempo en escucharse a sí mismo, sino que lo gana en que lo escuchen, algo muy alejado de la gran pieza oratoria de Basave:


“Nuestros militantes son nuestra gran riqueza; la viabilidad de nuestra redención. Al partido hay que abrazarlo para que no se quiebre, abrazarlo constantemente, con la fuerza de la convicción y del compromiso, con la pasión del amor esquivo”.


AMLO no pierde tiempo:


“Y recuerda: es mejor tener trabajo y bien pagado que recibir por el voto una lanita o una raquítica despensa. Frijol con gorgojo”.


“No puede haber gobierno rico con pueblo pobre. Sin corrupción, sin privilegios, habrá trabajo y bienestar”.


De ahí que lo descollante del acto por el aniversario 27 del PRD fuese el apoyo de las bases al Jefe de Gobierno de la CDMX, Miguel Mancera, para que sea el candidato del partido en las elecciones presidenciales de 2018.


Mancera se ausentó (no es militante y está vigente la veda electoral para funcionarios), pero en una carta de felicitación recordó sin florituras el papel del PRD para el mejoramiento de las libertades y las condiciones de vida de los capitalinos, algo esencial en la condición progresista de su ciudad.


Si de verdad quiere dejar un legado en el PRD antes de abandonar la dirigencia a mediados de año, Basave debería reforzar la imagen del virtual candidato de su partido a 2018.


Eso valdrá más que mil discursos bellamente escritos.



Este artículo fue publicado en La Razón el 6 de Mayo de 2016, agradecemos a Rubén Cortés su autorización para publicarlo en nuestra página

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