La reciente iniciativa de reforma a la Ley de Telecomunicaciones, enviada por el Ejecutivo Federal al Congreso de la Unión, ha generado preocupación entre expertos, quienes señalan que, lejos de responder a los desafíos tecnológicos actuales como la inteligencia artificial y la demanda de servicios accesibles, la propuesta repite errores del pasado y podría provocar retrocesos en derechos y competitividad.
De acuerdo con el Instituto del Derecho de las Telecomunicaciones (IDET), la propuesta presentada es esencialmente una réplica de la reforma de Enrique Peña Nieto de 2014, con modificaciones descritas como “parches mal pensados y estructurados”. Uno de los puntos más controversiales es la concentración del diseño institucional en el titular de la recién creada Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), desplazando atribuciones constitucionales de otras secretarías como Economía y Gobernación. Esto contraviene reformas constitucionales recientes y podría llevar a que las nuevas disposiciones sean anuladas en tribunales.
Además, el IDET advierte que varios artículos de la propuesta violan compromisos del T-MEC, especialmente en cuanto a la independencia del regulador, la prohibición de monopolios estatales en telecomunicaciones y la libre circulación de información transfronteriza. Estas disposiciones podrían desencadenar una crisis comercial que México difícilmente ganaría en paneles arbitrales internacionales.
Otra crítica destacada es la capacidad de censura otorgada a la ATDT. La agencia tendría facultades para intervenir en contenidos de radio, televisión, plataformas digitales y aplicaciones como TikTok, Facebook o X, al tiempo que definiría qué se entiende por “veracidad de la información”, lo cual ha sido calificado como un acto de censura sin precedentes en el país.
También se señala que las sanciones previstas contra plataformas y medios digitales tendrían un efecto inhibidor que podría llevar a muchas de estas empresas a dejar de operar en México.
Finalmente, el IDET lamenta que la iniciativa represente una oportunidad perdida para modernizar el sector en beneficio de la población. Se propone la realización de foros abiertos con la participación de especialistas nacionales e internacionales que puedan fortalecer el rumbo tecnológico del país sin vulnerar derechos ni compromisos internacionales.

