1. En reiteradas ocasiones, AMLO negó que hubiera desabasto de medicamento: iniciando 2020 hasta 2024. En enero de 2023 reconoció el desabasto en clínicas y hospitales públicos pero aseguró que había sido superado y que había suficiente medicamento para éste y el próximo año. No fue cierto. Distintos sectores así se lo demostraron y el presidente acusó a la oposición de una campaña en su contra, el 2 de agosto de 2023. El problema persistió en 2024, AMLO lo aceptó pero acusó a empresarios que nada tienen que ver con la producción de medicamentos de ser responsables de ello. Claudia Sheinbaum siguió la misma ruta hasta que aceptó el desabasto por culpa de la corrupción en Birmex, entidad del gobierno. Es decir, AMLO mintió al negar el desabasto y luego difamó a otros culpándolos de ello.
2. El 17 de septiembre de 2023, AMLO culpó a la oposición de las protestas de los padres de los niños con cáncer sin medicamento, dijo que ésta quería regresar al viejo esquema de corrupción en la compra de los mismos (aunque, como ya vimos, la corrupción en Birmex es la responsable del desabasto). El 8 de junio de 2025, en Puebla, la madre de un niño con cáncer le “suplicó” a Claudia Sheimbaum que no falten medicamentos; “Por favor presidenta, escúchanos, tú eres madre también”, le dijo. La jefa del Ejecutivo ya no tenía margen de maniobra, el desabasto es una realidad y no podía culpar a la oposición de estar detrás de los padres o acusarlos de golpistas, como hizo Hugo López-Gatell. Por ello contestó: “Sí, mi amor, sí lo estamos atendiendo, te lo juro”.
3. El 7 de febrero de 2019, López Obrador arrasó con las estancias infantiles y dijo que los recursos se entregarían a las madres para que ellas decidan a quien pedir el apoyo para cuidar a sus hijos, incluso propuso que los abuelitos los cuidaran. El 15 de junio de 2025, Claudia Sheinbaum anunció el regreso de las estancias infantiles.
4. El 28 de diciembre de 2023, AMLO inauguró la llamada “Megafarmacia del Bienestar”, para distribuir medicamentos en todo el país. Ese día dijo que ésta operaría las 24 horas del día, y los medicamentos se distribuirían en todo el país, en un tiempo promedio de 48 horas. Mintió. La megafarmacia costó más de 4 mil millones de pesos y Claudia Sheinbaum la desechó para crear farmacias regionales.
5. En mayo de 2020, es decir, durante la pandemia, el gobierno de México recibió dos mil ventiladores Philips potencialmente mortales y aún siguen en los hospitales.
6. No fuimos Dinamarca. En el sexenio pasado aumentaron exponencialmente los consultorios médicos privados. En 2023 hubo más de 9 mil nuevos establecimientos. Por ello, el 13 de junio la presidenta creó el plan “Médico en casa”.
7. Durante el sexenio de AMLO no hubo estrategia de vacunación y ello, aunado al desabasto, provocó que más de seis millones de niños no fueran vacunados durante su sexenio. El 15 de abril de 2025, el secretario de Salud, David Kershenobich, recomentó retomar el esquema de vacunación, en particular, contra el sarampión, que se había abandonado.
8. Este informe de MCCI es devastador, se publicó el 21 de mayo de 2024, en Nexos:
“Durante 2023, las 33 instituciones de la Administración Pública Federal (APF) enfocadas a la salud realizaron un total de 80 812 contratos para adquirir insumos y equipo médico, así como medicinas y vacunas para la ciudadanía mexicana. Estos contratos sumaron 324 710 millones de pesos. Del total que gastó el gobierno federal en contrataciones públicas durante 2023, 62 % correspondió al sector salud. Al analizar las contrataciones públicas de este sector, encontramos tres problemas principales que comprometen el abasto de medicinas e insumos médicos para las instituciones de salud. En primer lugar, las compras consolidadas y los múltiples cambios de institución responsable de hacerlas no permitió eficientar recursos públicos ni garantizar que se adquieran los bienes y servicios necesarios para atender a la ciudadanía. En segundo lugar, el abuso de la figura de las adjudicaciones directas, que incluye a empresas creadas recientemente, sin garantía de sus capacidades para dar abasto a lo que se necesita. Y, en tercer lugar, la falta de apego a la ley tanto en la contratación de empresas inhabilitadas como en aquellas que han incumplido requisitos de regulación sanitaria”.

