En un mundo donde las brechas generacionales se amplían y el entretenimiento se consume de maneras muy distintas a como se hacía en el siglo XX, Los Simpson se mantienen como un referente en la cultura popular y no sólo de Estados Unidos. La serie, que en el vecino país del norte comenzó como cortos animados un 19 de abril de 1987 en el Show de Tracey Ulman, y que dos años más tarde se instalo como una serie formal y oferta de entretenimiento en horario estelar -y se mantiene así al día de hoy-, es claramente identificada por las generaciones más longevas al igual que las más jóvenes. Posibilita un encuentro en momentos en que los referentes de los pequeños y los jóvenes son desconocidos para sus padres, ni qué decir abuelos.
Los Simpson, en sus 40 años de existencia, han cruzado a la generación de los baby boomers (1948-1968), a la generación X (1969-1980), a los millenials (1981-1996), a la generación Z (1997-2010), a la generación Alfa (2011-2024) y lo estarán haciendo con la generación Beta (2025-2039?). Cada generación tiene rasgos distintivos que van a la par del desarrollo social, político, tecnológico y cultural. Pero no es sólo eso.
La serie es un homenaje a la familia nuclear estadunidense de los años 50 y 60 del siglo pasado que hoy no existe más. En la familia nuclear, compuesta por mamá, papá, hijos y mascotas, los roles de género estaban delimitados a partir de la figura del jefe de familia, hombre proveedor; de la madre, quien cuida de los hijos y realiza tareas domésticas; y de los hijos que van y socializan en la escuela. Si bien en esas décadas había excepciones a la familia nuclear, hoy es razonable asumir que ese tipo de familias son especies en vías de extinción. A pesar de ello, Los Simpson se ha mantenido sin cambio por espacio de casi cuatro décadas sin cambio. Sus personajes mantienen la misma edad -aunque en ocasiones se han hecho guiños al futuro, como en el comentado episodio en que Lisa es la presidenta electa en sucesión de Donald Trump y su hermano Bart es un vago sin oficio ni beneficio.
Eso sí, Los Simpson cambiaron a la industria del entretenimiento para siempre. Comenzando por su estructura, como serie animada que aborda problemas y desafíos de los adultos, hasta el hecho de que su narrativa emplea a la sátira para mofarse de todo y de todos, logrando además que los caracteres aludidos también se rían. Los Simpson no sólo se ríen de ellos: ellos se ríen con Los Simpson.
Aun así, la serie es profundamente conservadora y en modo alguno plantea el cambio social, mucho menos la revolución mundial. Por ejemplo, el racismo hacia los extranjeros como Moe Szyslak o Apu ha generado fuertes críticas, al igual que la manera en que se retrata a las mujeres en la serie. No hay una sola fémina que sea feliz: todas están frustradas, desde Lisa, que por ser niña genio es incomprendida, hasta la maestra de Bart, insatisfecha sexualmente, las hermanas de Marge, feas y malvadas, y la propia Marge, quien tuvo que renunciar a su sueño de tener una carrera universitaria porque se embarazó y nació Bart y tuvo que cuidar del hogar.
Los hombres que figuran en la serie no son más brillantes: Homero es cochino, borracho y desobligado; el alcalde Diamante es mujeriego y corrupto; el jefe Górgori es un policía ineficiente y también muy corrompido; Krusty es un payaso/actor deprimido y que perdió el gusto por lo que hace; el abuelo Simpson fue confinado a un asilo y nadie le hace caso; Ralph es adorable pero tontito; Barney es un alcohólico que sólo vive de y para la cerveza; Bart es el niño problema, travieso y disruptivo. En un episodio de la serie se supo que hay un gen Simpson que hace idiotas a los varones y brillantes a las mujeres -por eso Lisa es superdotada mientras su padre es un reverendo idiota -amoroso eso sí, con su pequeña. Luego se descubrió que más allá del gen Simpson, Homero es particularmente torpe porque tiene incrustado un crayón en el cerebro y una vez que los médicos lo extrajeron, el padre de familia devino en genio y tuvo una relación entrañable, aunque breve con Lisa. Sólo que al no poder convivir con sus amigos ebrios pidió le volvieran a incrustar el crayón en el cerebro -lo cual demuestra que, genio o no, es bastante sonso.
¿Por qué entonces, si Los Simpson no cambian -mientras todo el contexto de los pasados 40 años se modificó radicalmente- siguen siendo exitosos? Hay varias razones. La nostalgia es una de ellas. Los Simpson encarnan a una época que ya fue, y no volverá más. Quienes vivieron esa época forman parte de las generaciones más longevas y la añoran. Las nuevas generaciones no la conocieron, pero les da curiosidad.
Además del diálogo intergeneracional hay razones más financieras que explican la supervivencia de la serie a 40 años de su creación. Los Simpson son una redituable franquicia valuada en 12 mil millones de dólares, con ingresos anuales por 4 mil 200 millones, superando a la saga de Misión imposible, Seinfeld, The Big Ban Theory, Los pitufos y Los juegos del hambre, entre otras atractivas franquicias. Los Simpson también se benefician de la memorabilia alusiva a la serie que sigue siendo demandada y ambicionada por los fans
Es menester reconocer que Los Simpson revolucionaron a la industria del entretenimiento y, tras su éxito en la televisión, dio origen a otras series, animadas o de acción viva, que recurrieron a narrativas semejantes, como Padre de familia, Los reyes de la colina, American Dad!, Modern Family, y un largo etcétera. El capital humano responsable de Los Simpson ha cambiado al paso del tiempo y muchos de quienes intervinieron en las primeras temporadas hoy son creadores de contenidos, series, películas y música en Hollywood, incluyendo a Brad Bird, Daniel Greaney, Conan O’Brien, Yeardley Smith, Danny Elfman, Dan Castelanetta, James L. Brooks, etcétera.
Con todo, es posible que lo que ha hecho de Los Simpson una familia tan perdurable sea la apropiación que las sociedades han hecho de ellos. Esto es particularmente visible en México gracias al doblaje de los actores de voz, dado que, en países como Suecia, la serie se transmite en inglés con subtítulos, en tanto en Rusia se superponen a los diálogos en inglés, los diálogos en ruso -que es una práctica común en ese país para los programas y series extranjeros. En contraste, en México, donde el llamado doblaje latino se hizo para toda América Latina, la calidad del capital humano responsable de darle voz a Homero, Bart, Marge, Lisa y, Maggie -con sus sonidos del silencio donde dice mucho más de lo que aparenta-, además del resto de los caracteres, los tropicalizó. En inglés sería imposible escuchar a Homero decir “¡¡Anda la osa!” o “¡Me quiero volver chango!”, que fueron acuñadas por la experiencia de Humberto Vélez como actor de doblaje. En España, la frase de Bart de “¡Multiplícate por cero!” de la actriz de doblaje Sara Vivas Peñuelas ha sido aclamada en ese país -si bien en América Latina el doblaje español no termina de gustar y seguramente Belinda tiene razón: cada que se dobla a algún personaje en España la voz femenina expresa mucho sufrimiento, lo cual resulta hasta cómico.

Más allá de ello, la apropiación de Los Simpson se manifiesta en un fenómeno al que Álvaro Cueva ha hecho alusión de manera insistente: antaño, Los Simpson se basaban en las historias de las personas para construir su narrativa. Hoy son las personas quienes usan a Los Simpson para elaborar narrativas propias. Asimismo, el empleo de Los Simpson en redes sociales, sea para fines de denuncia o, incluso, para la elaboración de noticias falsas es también una forma de apropiación, como las imágenes de la presunta muerte de la presidenta Claudia Sheinbaum, que no fue elaborada en modo alguno por los creadores de la serie, pero que alguien desarrolló con fines de desinformación, echando mano de esa leyenda urbana que tantas veces ha circulado a propósito de las predicciones de Los Simpson.
Hace algunos años, esta autora, quien entrevistó a creadores de Los Simpson, preguntó cómo se sabía que Donald Trump seria presidente de Estados Unidos en Bart al futuro, 17° episodio de la 11ª temporada que salió al aire en EEUU el 19 de marzo del año 2000. En él, la familia Simpson arriba a un casino administrado por indígenas. Bart logra escabullirse al casino, pero es descubierto y llevado a la oficina del jefe de la tribu quien le presenta su futuro. Así, Lisa resulta que será la presidenta electa de EEUU en sustitución de Donald Trump. Este episodio ha generado muchos comentarios porque se le considera el más representativo de las supuestas profecías de la familia amarilla de los ojos saltones. Esta autora conversó con Daniel Greaney para saber cómo elaboró el episodio y qué piensa de los comentarios sobre la capacidad de Los Simpson para predecir la victoria de Trump. Su respuesta fue lapidaria: “el chiste se cuenta solo”, dijo. Y añadió “para nosotros era absurdo que Donald Trump fuera presidente de Estados Unidos y cuando ocurrió entendimos lo absurda que es nuestra sociedad… no hay ninguna predicción en ello, sino, simplemente, una realidad muy triste.”
Los Simpson han enfrentado numerosos desafíos a lo largo de estas décadas: la enorme oferta de entretenimiento disponible, literal, en la punta de los dedos de las audiencias; la fragmentación del mercado consumidor; la pérdida de atención de las nuevas generaciones, quienes cambian constantemente lo que ven ante los numerosos distractores que genera el entretenimiento en línea; la muerte de los actores que daban sus voces a los caracteres de la serie original, al igual que la de los actores de doblaje -en el primer caso, el asesinato de Phil Hartman o bien la muerte de Marcia Wallace tras una larga batalla contra el cáncer; en el segundo la muerte de la peruana Nancy Mackenzie quien dio voz a Marge Simpson; o de Carlos Revilla, actor y director de doblaje, quien dio voz a Homero en España. En México, además, ha habido cambios de los actores de voz de la serie por temas sindicales. Por si fuera poco, Hank Azaria la voz de diversos caracteres en la serie en inglés, incluyendo a Apu, decidió dejar de encarnar al personaje tras las acusaciones de que la manera en que se retrata al dueño del supermercado en la serie es fuertemente racista.
Con todo, un momento muy grato para el doblaje mexicano y su reconocimiento aconteció en el 12° episodio -el número 803 de la serie- de la 37ª temporada titulado ¡The Fall Guy Yi-Yi!, transmitido el 28 de diciembre de 2025 en Estados Unidos y que incluye las actuaciones de Humberto Vélez -como él mismo y también dando voz al Abejorro Pepe-; Claudia Mota -como una abuela mexicana-; y Patricia Acevedo -como supervisora del Canal Ocho y también encarnando a una niña pequeña. El episodio cuenta igualmente con la participación del cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu como él mismo, y de los Tigres del Norte quienes interpretan “El corrido de Pedro y Homero.” El episodio fue dedicado al cineasta Rob Reiner quien fue asesinado junto con su esposa, aparentemente por el hijo de ambos, el 14 de diciembre.
El episodio fue escrito por César Mazariegos, productor y guionista que ha trabajado en diversas series de televisión en EEUU y que desde 2019 forma parte del capital creativo de Los Simpson. Mazariegos contactó a Humberto Vélez porque su idea era hacer cameos con él y otros mexicanos que permitieran realizar un homenaje a la cultura mexicana. Marcus Gibson, quien reemplazó a Hank Azaria como la voz del Abejorro, elogió el trabajo de Humberto Vélez. El episodio ha recibido críticas diversas, pero, en general, se le reconoce como un homenaje al trabajo de Humberto Vélez y de los actores del doblaje latino, como también es una concesión a los fans latinoamericanos de la serie. Es una tropicalización desde Hollywood, pensando en mercados y audiencias, pero, más allá es una distinción que pone al doblaje latino por encima del que se hace en España -allá le dicen Homer, acá le dicen Homero, por lo que la reivindicación de Homero también es un logro.
¿Qué sigue para Los Simpson? La serie actualmente se encuentra en su 37ª temporada, si bien ha sido renovada hasta la temporada 40, esto es, para 2029. Hay algunos cambios dignos de mención: se sabe que las temporadas serán más cortas -todavía en las temporadas 35-36 se estilaban 18-22 episodios, pero a partir de la 37ª serán 15 episodios más contenido especial al que tendrán acceso quienes cuenten con suscripción a Disney +. La idea parece estribar también en tener menos episodios y de mejor calidad.
¿Habrá temporada 41? Aunque las voces que dicen que Los Simpson ya no son lo que eran -la realidad es que las audiencias cambiaron y también la serie cambió, como lo hizo la industria del entretenimiento- no parece que ningún ejecutivo de Disney quiera ser recordado como el que mató a la serie animada más longeva de la historia, y menos con las utilidades millonarias que genera. Ya se ha comentado en este mismo espacio que el propio Matt Groening ha dicho que él considera que morirá antes de que la serie llegue a su fin. Y, por supuesto, en varias generaciones se mira a Los Simpson como a ese familiar a quien no siempre se le ve o visita, pero que se sabe que está ahí. Y es bueno saber que sigue ahí.

