El expresidente de México, Andrés Manuel López Obrador reapareció en las redes sociales para salir en defensa de Claudia Sheinbaum, ante lo que llamó una “embestida” de Estados Unidos para desestabilizar a Morena y respaldar a la oposición “de derecha”, para volver a contar con gobiernos entreguistas y subordinados a sus afanes intervencionistas.
En una carta pública, consideró que las recientes acciones y declaraciones que se han hecho desde Washington, no tienen un interés legítimo en enfrentar los problemas del narcotráfico, la violencia y la migración, sino una intencionalidad política y electoral.
“Para ser más claros: algunos funcionarios de Estados Unidos están tramando debilitar a Morena y fortalecer a la oposición de derecha en México con la idea de volver a disponer de un gobierno entreguista, corrupto, mafioso y cruel y, por lo mismo, vulnerable, subordinado y fiel a sus designios intervencionistas”, señaló.
Sin embargo, López Obrador trató de deslindar de estas acciones al presidente estadounidense Donald Trump, y se dijo sorprendido del cambio producido en él con respecto a la relación con México, pues según él, durante su primer periodo, en el que una parte coincidió con su gobierno, mantuvo una actitud de respeto hacia su persona y nuestro país y pudieron resolver los diferentes asuntos de la agenda bilateral con base en el diálogo y el acuerdo.
El exmandatario hizo un largo recuento de los temas en que el gobierno de Trump apoyó a México, como el de la pandemia de Covid 19, la firma del acuerdo comercial y las facilidades para la exportación de diversos productos; también le hizo un reconocimiento por respetar la soberanía de México, tanto en el ámbito energético como en el de la seguridad, pues accedió a no incluir el petróleo en el T-MEC y comprendió sus razones para no permitir la operación de agentes estadounidenses en territorio mexicano.
Tras elucubrar sobre las motivaciones del presunto cambio de Trump, lo atribuyó a los “falsos amigos y consejeros”, tanto internos como externos que lo rodean y lo han embarcado en “viles y siniestras aventuras”, sin embargo expresó su confianza en que el mandatario estadounidense recapacite y vuelva a ser “el de antes”, con quien él trató. Y de paso, mande “al carajo” a quienes lo mal aconsejan.
“No descarto – y deseo- que el presidente Trump rectifique; ojalá que vuelva a gobernar como antes, con entusiasmo, de manera personal, no delegando lo fundamental, confiando en su juicio práctico y en su instinto certero, y que mande al carajo a las rémoras que lo rodean y azuzan, trátese de quien se trate, sean paleros, manipuladores, caciquillos, vividores, ladrones, polizontes, tinterillos, especuladores, filibusteros, potentados, trepadores o malvados”, enfatizó López Obrador con la retórica habitual en él.
López Obrador expresó su respaldo a Claudia Sheinbaum por la actitud prudente y responsable que ha mantenido ante esta embestida desde el vecino país y ka calificó como la mejor presidenta de nuestro tiempo en México.
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