El gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, señaló que dentro de sus planes está la demolición del penal Topo Chico, en el que la semana pasada murieron 49 reos en un motín, pues es una cárcel con deficiencias que se han denunciado desde hace meses.
“Pasó en el penal de Apodaca hace tres años, con mejores condiciones de prevención. Este (Topo Chico), increíble, lo tenemos en el centro de la ciudad, yo quiero sacarlo, desde la campaña lo dije”, expuso el mandatario estatal en entrevista para El Universal.
“Sacarlo nos implica cinco mil millones de pesos, cuatro mil 800 millones es lo que cuesta construir un nuevo penal, estoy pensando que para este año, estoy tomando decisiones”, como la posibilidad de vender algunos terrenos propiedad del gobierno estatal.
“El Bronco” afirma que solicitó el apoyo de la Secretaría de Gobernación para financiar la demolición del penal y la construcción de un nuevo centro penitenciario, no obstante no asignaron los recursos solicitados.
“Propuse y he propuesto a la Secretaría de Gobernación que nos autorizaran la construcción de un nuevo penal desde que yo llegué en octubre. Nos escucharon, pero no fue posible ponerlo en el presupuesto de este año, pero fue precisamente porque yo veo y visualice, no esta tragedia, esta tragedia extraordinaria, no fue previsible, si no hubiera puesto puntos preventivos”-
Respecto al motín del jueves, Rodríguez Calderón dijo que todo fue “una bomba de tiempo” desde que magistrados trasladaron a “El Credo” y “El Z-27” (quienes iniciaron la riña) a un penal como Topo Chico que no cuenta con las medidas de seguridad necesarias para albergar a ese tipo de delincuentes.
“Estoy poniendo atención, es increíble que un reo que viene de Matamoros en un Cefereso de seguridad lo envían a un penal que no tiene los niveles de seguridad que tiene aquel. Cómo es posible que un magistrado haya tomado esa decisión”.
mahy

