Para “dar nota”, López Obrador promete dar con los responsables del caso Ayotzinapa; el telón de fondo para tan espectacular anuncio es un evento masivo celebrado el sábado en el zócalo de Chilpancingo, donde el dirigente de Morena convoca a la firma de lo que él llama Acuerdo Político de Unidad por la Prosperidad del Pueblo y el Renacimiento de México, que no es otra cosa más que la suma de adhesiones a su proyecto personal para buscar la Presidencia de México.
John Ackerman, declarado propagandista de López Obrador, manda un tuit tras otro para festejar el “contundente apoyo de AMLO a Ayotzinapa”, su compromiso para el esclarecimiento del caso “desde el primer día de su mandato” y la “increíble convocatoria de firmantes, incluyendo padres de los 43”. Sus mensajes reciben decenas de retuits, líkes y respuestas de apoyo que él replica gustoso, hasta que en su activismo tuitero se ve sorprendido por Luis Hernández Navarro, jefe de la sección de Opinión del diario La Jornada, quien lo acusa abiertamente de manipulación.
Según Hernández Navarro, fueron sólo dos los padres que firmaron el acuerdo de AMLO y reclama a Ackerman que utilice esas decisiones individuales para incorporar a todo un movimiento a su causa política. Y se enfrascan en un rudo intercambio de tuits, donde Ackerman le lanza indirectas a Hernández Navarro insinúa que es sectario por “atacar” a miembros del movimiento de Ayotzinapa que decidieron confiar en AMLO. Hernández le devuelve el adjetivo por pretender adherir dicho movimiento a un partido político. Pedro Salmerón y Pedro Miguel, articulistas de La Jornada tratan de mediar entre su jefe y su colega Ackerman para que se calmen, pero nada consiguen. Ninguno de los dos cambia de parecer. Ackerman, recupera tuits de terceros para lanzar el mensaje de que no hay que darle gusto a “la mafia del poder” para dividir a la izquierda y frustrar la única opción que tiene México de un “cambio verdadero”.

Pero resulta que la falta de uniformidad en torno al acto político de López Obrador y su promesa de esclarecer el caso Ayotzinapa, no quedó sólo a nivel de articulistas que en lo individual han respaldado al tabasqueño, sino también de los medios de comunicación que habitualmente lo respaldan.
La Jornada publicó una crónica donde destaca que “arropado por miles de simpatizantes”, López Obrador se compromete a hablar “con la verdad” sobre quiénes fueron los responsables de la desaparición de los normalistas, “incluyendo al Ejército”.
Proceso, en la nota firmada por el reportero Ezequiel Flores, destaca la declaración central de AMLO, pero con el siguiente matiz: “Ello a pesar de que Obrador respaldó públicamente las candidaturas del exgobernador Ángel Aguirre Rivero y el exalcalde de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, ambos postulados por el PRD y sus aliados de izquierda, y señalados por las víctimas como responsables junto al Ejército de la barbarie. Este medio día, el tabasqueño encabezó un mitin de proselitismo en la plaza Primer Congreso de Anáhuac de Chilpancingo, donde un grupo de activistas y políticos del PRI, PRD y MC, firmaron el pacto denominado Acuerdo Político de Unidad por la Prosperidad del Pueblo y el Renacimiento de México. Ante simpatizantes de Morena que fueron acarreados de diferentes regiones de la entidad, el polémico exdiputado federal perredista y tres veces candidato a la gubernatura, Félix Salgado Macedonio suscribió el acuerdo y fue abucheado por la masa”. Hasta el momento, López Obrador ni nadie allegado a él ha protestado por el manejo editorial que el semanario hizo de su evento.
También llama la atención que Aristegui Noticias no registrara el mitin que López Obrador encabezó el sábado en Chilpancingo, y en cambio, diera cobertura al acto político que el PRD llevó a cabo este domingo en la capital guerrerense y donde la lideresa de ese partido, Alejandra Barrales, llama a cerrar filas por el país y “hacer a un lado los egos, porque México no puede ser el proyecto de una persona o de un solo partido”, en alusión directa a López Obrador.
Algo está sucediendo con la comunicación del mensaje político de López Obrador, cuando aparecen estas serias divisiones en sectores donde solía encontrar respaldo irrestricto y unanimidad.
